Achraf Hakimi no se guardó nada después de la goleada. Con Marruecos metido en cuartos de final tras demoler a Canadá 3-0, el capitán de los Leones del Atlas soltó una declaración que resume la ambición desmedida de su selección. Esas palabras que antes del torneo le valieron risotadas ahora suenan completamente diferentes cuando el equipo sigue avanzando.
"Antes del inicio del torneo dije que somos el Brasil de África, pero mucha gente se rió de mí. Ahora solo estamos demostrando que somos el mejor equipo de África", tiró Hakimi sin vueltas. El lateral derecho, una de las figuras más brillantes del equipo, no oculta que Marruecos vino a pelear por todo en este Mundial. No es conformismo lo que mueve al plantel: es hambre pura.
La actuación ante los canadienses fue de escuela. Marruecos arrancó midiendo fuerzas, pero en el segundo tiempo salió a matar. Azzedine Ounahi se encargó de firmar dos goles y Soufiane Rahimi completó una noche perfecta. Con esta victoria, los marroquíes ya están a tres partidos de un sueño que hace poco parecía ciencia ficción. Pero para Hakimi, el objetivo trasciende la simple clasificación.
"Lo daremos todo para ganar el Mundial y mostrarle a todo el mundo que somos los mejores", advirtió el defensor con una convicción que no deja lugar a dudas. Es el tono de un equipo que ya dejó de sorprender a propios y extraños para empezar a exigir respeto. Marruecos se siente grande, se siente capaz.
En el horizonte asoma un posible duelo contra Francia, siempre que los galos superen a Paraguay. Sería el revancha cargada de historia: hace cuatro años en Qatar, los franceses los aplastaron 2-0 en semifinales. Pero Hakimi ya está visualizando ese enfrentamiento y no le tiembla el pulso. "Estoy bastante tranquilo ante este partido. Espero que no termine como terminó hace cuatro años en Qatar. Hablé con Kylian y le dije que estamos listos y no les tenemos miedo", soltó sobre su charla con Mbappé, su compañero en el PSG.
"Por supuesto, son un equipo fuerte; nosotros también lo somos. Intentamos enviar un mensaje fuerte al pueblo francés: vamos por ellos y ojalá esta vez lo lograremos", cerró Hakimi. Marruecos ya golpeó la mesa. Ahora quiere escribir historia grande.







