Gustavo Alfaro no se quedó en la bronca. Después de la caída 1-0 frente a Francia en octavos de final del Mundial 2026, el técnico de Paraguay eligió destacar el orgullo por lo hecho, más allá de la eliminación que cortó el regreso de la Albirroja a la máxima cita después de 16 años de ausencia.
En conferencia de prensa, el entrenador fue contundente al analizar cómo se desarrolló el partido. Aseguró que el vigente subcampeón mundial sufrió mucho más de lo que imaginaba para llevarse la clasificación. "A Francia los partidos les duraban 60 minutos. A esa altura marcaban la diferencia. Hoy, si no era por ese penal, no nos marcaban la diferencia. Por eso festejaron cómo festejaron y terminaron haciendo tiempo. Saben lo que les costó", señaló con convicción, demostrando que su equipo estuvo a la altura del desafío.
Alfaro no perdió de vista el contexto histórico de ambas selecciones. Remarcó que Francia venía de ser campeona del mundo en Rusia 2018 y de perder la final en Qatar 2022, mientras que Paraguay llegaba después de casi dos décadas sin pisar un Mundial. "Competir como lo hicimos me pone orgulloso, por todos los imponderables que tuvimos", expresó, dejando clara su valoración del recorrido realizado.
En uno de los momentos más emotivos de la conferencia, Alfaro reveló el mensaje que les transmitió a sus jugadores antes del encuentro. "Yo les dije a los chicos que nosotros peleamos por el sustento diario. La vida de estos muchachos fue cruzada por situaciones muy difíciles", comentó, resaltando las historias personales de un plantel que logró devolver a Paraguay a la máxima cita del fútbol después de una larga ausencia.
El técnico también explicó cuál era la identidad que buscó imprimir en su seleccionado. "Nuestra postura es que adentro de la cancha peleamos como leones. Nuestra pelea es una de humildad y sencillez. Adentro de la cancha dejamos la piel", remarcó, convencido de que el equipo representó los valores que transmitió durante todo su ciclo al frente del seleccionado.
Respecto a su futuro, Alfaro fue cauteloso. No confirmó su continuidad y prefirió dejar la decisión en manos de la dirigencia de la Asociación Paraguaya de Fútbol. "Estoy feliz por estos dos años. Más allá de sentarnos a hablar, se debe definir qué fútbol quiere tener Paraguay. Yo sé perfectamente cuál es", concluyó, dejando abierta la incógnita sobre si seguirá al frente del seleccionado.







