Francia le pasó por encima a Paraguay en la Copa del Mundo y se metió en los cuartos de final, donde se las verá con Marruecos. Kylian Mbappé fue el verdugo guaraní: convirtió de penal tras intervención del VAR. Pero el delantero del Real Madrid no solo acaparó titulares por su gol, sino por una tarde llena de actitudes que molestaron a los futbolistas paraguayos y a buena parte del público sudamericano.
En los últimos minutos del primer tiempo, Mbappé perdió los papeles ante la marca asfixiante de Paraguay. El goleador francés se fue al cruce con Juan José Cáceres y Junior Alonso, soltándoles una serie de insultos en el medio del campo. "¡La c... de tu madre!", fue lo que les gritó, furioso por la presión constante que ejercían los defensores guaraníes sobre su juego.
A lo largo de los 90 minutos, el astro parisino mantuvo rozamientos con otros jugadores paraguayos como Gustavo Velázquez y Matías Galarza Fonda. Su lenguaje corporal y sus reacciones dejaban clara la frustración que le generaba el planteo físico y la marca al límite que le propinaba el equipo dirigido por Gustavo Alfaro. No estaba acostumbrado a ese tipo de partido.
Pero lo más polémico llegó cuando sonó el silbatazo final. Orlando Gill, arquero de San Lorenzo, se acercó para saludar a Mbappé y felicitarlo por la victoria francesa. El ex Monaco y PSG simplemente lo ignoró, dejándolo con la mano extendida. Gill no se quedó callado: "Esto es fútbol, si no están acostumbrados a esto... qué le vamos a hacer. Paraguay es así, una selección ruda, aguerrida en lo físico. Desde el primer momento quisimos hacernos sentir en el campo, hacernos sentir duros. Yo le pasé la mano felicitándolo. Como no me dio bola, entré en un momento de calentura. Luego me tranquilicé, Francia está haciendo una excelente campaña", explicó el guardameta.
Pero Mbappé no se quedó ahí. En la conferencia de prensa, el delantero soltó declaraciones que cayeron como un balde de agua fría en el fútbol sudamericano. "Sabíamos el tipo de partido que sería. Si nos mandan a meter la mano en la mierda, nosotros también los meteremos la mano en la mierda. Sabemos jugar este tipo de partido", disparó sin filtro. Y continuó: "Ellos no quisieron jugar tanto al fútbol y nosotros mostramos que sabíamos y que éramos mejores que ellos. Pensaban que íbamos a venir a jugar de smoking, pero también sabemos jugar un fútbol sucio. Hemos demostrado que no somos solo un equipo que sabe jugar un fútbol ofensivo".
Las palabras de Mbappé resonaron como un desprecio hacia el fútbol paraguayo y, más allá, hacia toda la región. No era la primera vez que el crack francés se burlaba del fútbol sudamericano: en la previa de Qatar 2022 ya había hecho comentarios similares. Esta vez, con su actuación dentro y fuera del campo, dejó un sabor amargo que trascendió el resultado deportivo.







