Túnez vive un verdadero caos en su banquillo. Después de la goleada 5-1 ante Suecia que costó la cabeza de Sabri Lamouchi en el debut mundialista y los escándalos de doping que sacudieron al plantel, la Federación Tunecina de Fútbol recibió otra mala noticia que cierra un ciclo de pesadilla en la Copa del Mundo 2026.
Hervé Renard, el técnico francés que llegó a mitad de camino para intentar salvar el naufragio, decidió tirar la toalla este sábado. El DT de 57 años, quien ya había generado polémica en Qatar con Arabia Saudita enfrentándose a la Argentina, renunció después de un paso fugaz de apenas dos partidos y dos derrotas consecutivas que dejaron un saldo de siete goles en contra.
El acuerdo que Renard había firmado contemplaba su permanencia hasta la eliminación en el torneo, con la idea de negociar la continuidad después del Mundial. Pero tras ver cómo su equipo se desmoronaba 4-0 ante Japón y luego 3-1 frente a Países Bajos, el francés prefirió no esperar más. A través de un mensaje en Instagram, anunció su adiós sin ceremonias.
En su despedida, Renard escribió palabras de cortesía: "Antes de partir, quiero expresar mi más sincero agradecimiento a la Federación Tunecina de Fútbol por haberme permitido participar en la Copa Mundial de 2026. Fue un honor representar a Túnez y vivir esta experiencia inolvidable". Y cerró diciendo: "Le deseo a la selección tunecina todo lo mejor para el futuro. Estoy convencido de que seguirá creciendo, emocionando a toda una nación y escribiendo hermosas páginas en su historia. Gracias a todos los que me acompañaron en este camino. Les deseo mucho éxito en el futuro. Mi viaje llega a su fin".
Lo que sucede en Túnez es casi de película de terror. Desde que Jalel Kadri cerró su ciclo de dos años a inicios de 2024, la FTF ha sido una verdadera picadora de entrenadores. Montasser Louhichi duró apenas cuatro partidos. Luego llegó Faouzi Benzarti, que también se fue después de cuatro encuentros. Kais Yaakoubi fue despedido tras solo dos partidos en la Copa de África. Sami Trabelsi, quien había conseguido la clasificación al Mundial, fue echado después de quedar eliminado en los octavos de final de la Copa Africana ante Mali. Sabri Lamouchi apenas aguantó cuatro partidos antes de ser destrozado en el debut mundialista. Y ahora Renard, que ni siquiera completó la fase de grupos.
El carrusel de técnicos en Túnez refleja una institución en crisis total. Seis entrenadores diferentes en poco más de un año es un síntoma inequívoco de que los problemas van mucho más allá del banco. La selección tunecina llega al final de esta Copa del Mundo sin dirección técnica, sin proyecto claro y sin perspectivas de salida de una situación que parece cada vez más complicada.







