El Vasco Aguirre se plantó firme en la previa del duelo más importante para México en este Mundial. A pocas horas del choque de octavos ante Inglaterra, el técnico del Tri fue contundente: no va a salir a conformarse ni a jugar de visitante ante uno de los candidatos a llevarse la copa. "Si no creyera que le podemos ganar a los ingleses, lo diría. Creo que va a ser un partido igualado y el que cometa menos errores saldrá adelante", tiró sin vueltas en conferencia de prensa.
Aunque reconoció la envergadura del rival, Aguirre lo vio como una chance de oro para demostrar el verdadero nivel de su equipo. Habló de los números del cuarto del ranking FIFA, campeón mundial en 1966, con una Premier League que alimenta constantemente sus filas. Pero lejos de achicarse, el estratega mexicano fue claro sobre lo que necesitan: "Tenemos que hacer un partido casi perfecto, jugar mejor de lo que lo hemos hecho hasta ahora y también tener algo de suerte". Sin dramatismos, sin excusas previas.
El Vasco también analizó cómo ha evolucionado el equipo de Thomas Tuchel. Ya no son esos ingleses que te ahogaban con pelotas largas y cuerpo a cuerpo, advirtió. "Antes te agobiaban con pelotas largas y el cuerpo a cuerpo. Ahora siguen teniendo eso, pero si no les funciona buscan otras alternativas", observó con ojo crítico. Y cuando llegó el turno de hablar de Harry Kane, no escatimó elogios: lo definió como una figura mundial. Su plan es claro: marcarlo entre varios, con los centrales, el volante y la ayuda de los laterales para que no tenga espacios.
México llega al partido blindado: ganó sus cuatro encuentros previos, metió ocho goles y aún no recibió ninguno. Números de película. Pero Aguirre no cayó en la trampa de la confianza excesiva. "Tuvimos una buena preparación y tiempo para elegir jugadores que dejaron el ego de lado y se pusieron al servicio del equipo. Mañana son once contra once y todo puede pasar", sentenció. También reveló un cambio que parece menor pero fue crucial: "Uno de nuestros mayores logros fue sacarles el teléfono celular a los chicos durante las comidas". Detalles que marcan la diferencia.
El técnico también habló del cambio de mentalidad que logró instalar en el plantel. "Hoy los jugadores se pelean por venir a la selección y sienten orgullo de representar a México. Antes no siempre era así". Y es que este duelo puede ser histórico: México solo llegó a cuartos de final cuando fue anfitrión, en 1970 y 1986. Ahora, frente a Inglaterra, tiene la chance de romper esa barrera. El Vasco no lo dice como un sueño imposible, sino como una meta concreta. Este domingo desde las 21.00, el Tri intentará escribir una nueva página de su historia.







