Con el sudor todavía fresco en la frente y la satisfacción de una victoria conseguida, Enzo Fernández se paró frente a los micrófonos para analizar el triunfo argentino sobre Cabo Verde. El mediocampista no escondió su alegría por el resultado, pero tampoco dejó pasar la oportunidad de reflexionar sobre lo que le falta al equipo para pulirse aún más en el camino.
"Fue duro, pero muy contento con el esfuerzo de los chicos. Muy contentos por todo", lanzó el volante en sus primeras palabras. Sin embargo, no se quedó en la superficie. Enzo fue autocrítico y señaló dónde el equipo tuvo que sufrir más: "Creo que nos costó los primeros 10-15 minutos del segundo tiempo. Nos sirve de aprendizaje. Sabemos que no tenemos que cometer el error de entrar a medias aguas".
Lejos de caer en la trampa de subestimar al rival africano, el mediocampista fue claro en desmentir cualquier ilusión de facilidad. "Todos los rivales son difíciles, que es muy físico y que es fútbol. Con calor y todo... El calor influyó, la humedad más que nada, pero es para todos. Fue un partido difícil porque Cabo Verde lo hizo bien", explicó con la experiencia de quien sabe que en el fútbol no existen las victorias regaladas.
Sobre su desempeño personal, Enzo reconoció el desgaste físico que le dejó el encuentro: "Terminé acalambrado... siempre hay que dar un plus en la selección". Pero acto seguido, el volante sacó a relucir esa fibra emocional que lo caracteriza: "Cuando era chico siempre soñaba con estar acá y lo tenía que hacer por ellos, por mi familia que siempre me apoyó".
Con la mirada puesta en lo que viene, Enzo cerró con un mensaje directo para la hinchada argentina: "Que confíen a muerte, que lo vamos a dar todo". Una declaración de intenciones que resume el compromiso de un equipo que sigue en su proceso de crecimiento y que encuentra en cada partido una nueva lección para mejorar.







