Lionel Scaloni no se guardó nada. El técnico de la Selección Argentina habló sin filtro sobre la montaña rusa emocional que significó el partido ante Egipto, donde la albiceleste remontó un 0-2 para igualar 2-2. Y sí, el DT admitió que lloró en el vestuario, tanto que sus jugadores ya le pusieron apodo.
"Pasamos momentos de dificultad, aún sin hacer un mal partido, tuvimos muchas situaciones", comenzó explicando Scaloni. "Pero el fútbol tiene estas cosas, para eso me hice entrenador: quería tener estas emociones. Sufro igual que todos ustedes, pero las emociones que te da un partido de fútbol, es inigualable". El entrenador fue contundente al comparar la magnitud de lo vivido: "No estábamos en una final, pero la magnitud de lo de hoy es comparable con lo grande que hemos vivido". Y remarcó algo que define al equipo: "Es un equipo que, pase lo que pase, no deja de ir para adelante y jugar con la suya".
Sobre el desarrollo del partido, Scaloni fue claro en su análisis. "El partido siempre fue nuestro, más allá de que ellos tuvieron dos o tres ráfagas", sostuvo. "Ellos son un gran equipo, pero más allá del penal, en el primer tiempo tuvimos dos o tres claras. Si iba 2-1 ó 3-1, nadie decía nada". El técnico explicó que cuando los goles no llegan, la dinámica cambia: "Y después, cuando la pelota no entra, te hacen el segundo y ellos están cómodos". Pero lo importante fue la actitud: "Hay que seguir intentando, que fue lo que dije en el cooling break del segundo tiempo, no dar ninguna por perdida hasta el final". Y concluyó con una reflexión profunda: "Se dio, podría no haberse dado. Si tenía que perder, prefería perder así, sin duda".
Acá viene lo fuerte. Scaloni no tuvo problema en reconocer sus emociones a flor de piel. "Siempre me emociono, a veces salen las lágrimas, esta vez salieron", confesó sin rodeos. "En el vestuario me dicen La Llorona, no paro de emocionarme". Pero lo importante fue lo que pasó después: "Volver a sentir lo que sentimos hoy fue increíble. En el vestuario les hablé sobre todo del futuro, a los chicos del banco que lo ven a Leo y no pueden creer lo que están viendo".
El entrenador quedó maravillado por la actitud de Messi, incluso después de errar un penal. "Leo podría haberse quedado con el penal errado y decir 'ya está' con el 0-2, pero volvía a pedirla y a intentar. Se me pone la piel de gallina", expresó con la voz cargada de admiración. "No solo él, sus compañeros lo soportaron de una manera increíble y eso forma parte de lo que es este grupo. Ha sido una prueba increíble, de las que te marcan". Y cerró con una declaración que resume el espíritu del equipo: "Cuando va todo bien y cuando la cosa empeora, damos todo".
Comparando este partido con otros momentos difíciles, Scaloni fue honesto. "No fue el que más sufrí porque siempre vi que el partido estaba de nuestro lado, no creía que el equipo estuviera jugando mal", explicó. Pero reconoció que otros compromisos fueron más complicados: "Con Cabo Verde, que todo el mundo pensaba que era fácil, fue peor a nivel de que realmente nos vimos complicados". La diferencia radicó en la sensación: "Es verdad que acá al 70 y pico íbamos 0-2, pero podíamos tener una y que lo podíamos dar vuelta. Cuando ves que tu equipo está bien y toca el partido, estás tranquilo".
Sobre Messi y por qué sigue jugando a esta altura de su carrera, Scaloni tuvo palabras que resumen todo. "No estoy en la cabeza de Messi, pero supongo que él juega al fútbol para esto. Es un amante de la pelota, de jugar a la pelota", analizó. "Darle emoción a esta altura de su carrera es algo difícil de explicar. Nosotros siempre decimos que disfruten hasta el último momento, cuando no jugás más te arrepentís de por vida de no haber disfrutado más". Y definió el partido como histórico: "Creo que fue un momento inolvidable, de los mejores, más allá de lo que pase a partir de ahora".
Scaloni también explicó cómo funciona el equipo en momentos de inercia positiva. "Hay momentos en los que la táctica y la estrategia queda de lado y es por inercia. Cuando ves que va todo para tu lado, ves que vas a romper, decís 'vamos, vamos, seguimos', y ellos van", describió gráficamente. "Hay equipos que parece que cuando les hacen un gol, en el arco hay una aspiradora que te chupa la pelota y va a entrar, que te hacés el segundo en contra. Y en el 2-2, la sensación era de inercia positiva". El técnico fue tajante: "No tuve que decir que siguiéramos, se dieron cuenta que el partido estaba".
Finalmente, Scaloni fue autocrítico sobre su rol en la remontada. "Vas perdiendo 2-0, ¿qué vas a hacer? No hay que ser Einstein", bromeó. "Es inútil que me ponga a decir que ganamos porque yo puse a Lautaro. Tenemos jugadores, que los ponés, les decís tres o cuatro cosas y ya está". El DT dejó clara su filosofía: "Intento que el equipo fluya, ellos saben jugar, ellos son los que juegan".







