La eliminación de Egipto ante Argentina en octavos de final del Mundial dejó un sabor amargo que trascendió lo meramente deportivo. Hossam Hassan, el técnico de los africanos, no se guardó nada en conferencia de prensa y apuntó directamente contra el arbitraje tras la caída 3-2 en Atlanta, donde los faraones se llevaron una remontada de película.
"Hemos sufrido una injusticia", soltó Hassan sin rodeos. El entrenador egipcio fue más allá y cuestionó todo lo que rodeó al encuentro. "Hemos jugado mejor con la pelota. Hemos superado en todo a la vigente campeona. Sin embargo, el resultado se ha visto influenciado por factores internos, dentro del terreno de juego también, y antes del partido", disparó el DT con visible molestia.
Pero la bomba llegó cuando Hassan apuntó directamente a la delegación argentina. "Parece ser que desde la Selección Argentina se ha ejercido presión sobre el árbitro. Este ha sido el resultado", aseguró el técnico. Para Hassan, hubo dos decisiones claves que marcaron la diferencia: un penal no señalado a favor de Egipto y la anulación del que hubiera sido el segundo tanto para los africanos, donde el VAR también fue protagonista.
El entrenador no dejó títere con cabeza. También cuestionó el horario del partido, jugado al mediodía, y lanzó una crítica feroz: quien tomó esa decisión "debe ser alguien que nunca ha jugado al fútbol". Hassan cerró su descargo reivindicando el orgullo de representar al mundo árabe: "Estoy orgulloso de ser árabe, del mundo árabe (...) pero no hemos recibido el trato que merecíamos".
Las críticas no quedaron solo en la banca técnica. Mostafa Zico, entre lágrimas y con la rabia a flor de piel, también explotó apenas terminó el partido. El delantero de 29 años fue aún más allá que su DT: "El campeonato está dirigido" en favor del equipo de Messi, soltó. "Es injusto, es evidente, es claro. El árbitro echó por tierra el esfuerzo de todo un país. Fue el culpable de la derrota", manifestó Zico, quien luego reconoció: "Quiero felicitar a Argentina, ya que van a ganar el Mundial", como dando a entender que todo estaba arreglado para la Albiceleste.
Con la voz quebrada, el futbolista pidió disculpas al pueblo egipcio: "Pedimos disculpas al pueblo egipcio porque esperábamos hacerlos felices". Las acusaciones de los egipcios quedaron en el aire, dejando un debate abierto sobre las decisiones arbitrales que marcaron el rumbo de ese octavo de final.







