Tigre y Belgrano no pudieron romper el cero en Victoria. El Matador y el Pirata igualaron sin goles en uno de los partidos pendientes de la segunda fecha del Torneo Clausura, en un encuentro que tuvo todo: intensidad, oportunidades y una fuerte controversia arbitral que dejó a ambos equipos con sensaciones encontradas.
El partido comenzó con Tigre buscando la ofensiva. Alan Barrionuevo y Nacho Russo generaron los primeros sustos en el área de Belgrano durante los minutos iniciales. Sin embargo, el Pirata cordobés se fue acomodando en el juego y poco a poco encontró sus espacios. Emiliano Rigoni, Nicolás "Uvita" Fernández y Leonardo Morales fueron los encargados de inquietar a Felipe Zenobio, quien respondió con seguridad bajo los tres palos para mantener el arco limpio en el primer tiempo.
En el complemento, Diego Dabove metió la mano en el equipo local y Tigre asumió el control del partido. El Matador acorraló a Belgrano en su propio campo y multiplicó las aproximaciones. Nahuel Banegas se convirtió en una pesadilla para la defensa visitante, mientras que Elías Cabrera también tuvo sus momentos. Thiago Cardozo, en el arco de Belgrano, se lució con varias atajadas importantes. Del otro lado, los cordobeses apostaron por el contraataque pero fueron perdiendo profundidad conforme avanzaron los minutos.
La noche terminó envuelta en polémica. A los 37 minutos del segundo tiempo, Nacho Russo se desplomó dentro del área tras un contacto con Adrián Sporle. Fernando Echenique, el árbitro, fue llamado por el VAR para revisar la acción y decidió sancionar penal para Tigre. La decisión generó una explosión en el banco de Belgrano: Adrián Sánchez y Santiago Longo fueron expulsados por protestar la determinación del juez. Sin embargo, Cardozo fue el protagonista final: adivinó la intención de Alfio Oviedo desde los doce pasos y le negó el gol al Matador con una atajada de reflejos.
Así, Tigre y Belgrano se llevaron un punto cada uno en una noche donde ambos dejaron argumentos para creer que pudieron ganar. El empate sin goles deja el sabor de oportunidades desperdiciadas y una decisión arbitral que seguirá siendo tema de conversación en los próximos días.







