Platense decidió hacer cambios drásticos en su estructura técnica. Tras un debut desastroso en el Torneo Clausura, el Calamar despidió a Walter Zunino y apostó por traer de vuelta a Martín Palermo, quien asumirá su segundo ciclo como entrenador del club de Vicente López. El Titán tendrá la responsabilidad de enderezar un barco que navega en aguas turbulentas.
El panorama que encontró Zunino fue complicado desde el vamos. En tres fechas del Clausura, el equipo apenas sumó un empate mientras encajaba dos derrotas que lo dejaban en una situación insostenible. El golpe más duro llegó con la goleada 4-0 en manos de Talleres, tanto de visitante como de local. Eso fue la gota que rebalsó el vaso y aceleró la toma de decisiones en la dirigencia platense.
Palermo llega con experiencia reciente en el banco. Su último trabajo fue en diciembre pasado con Fortaleza, donde dirigió 17 encuentros con un balance respetable: 8 victorias, 4 empates y 5 derrotas. Sin embargo, el contexto en el club brasileño no acompañó y el equipo terminó descendiendo, razón por la cual el entrenador decidió apartarse. Desde entonces, se dedicó a comentar partidos en la Copa del Mundo para DSPORTS, lejos de la actividad táctica.
Su primer ciclo en Platense, durante 2023, dejó un saldo positivo. En 46 partidos acumuló 17 victorias, 12 empates y 17 caídas, números que muestran una evolución clara a lo largo de la temporada. El equipo creció bajo su conducción y llegó a disputar la final de la Copa de la Liga, aunque cayó 1-0 frente a Rosario Central. Ahora deberá replicar esa capacidad de crecimiento pero con urgencia inmediata.
El nuevo cuerpo técnico estará integrado por Diego Cagna y Damián Leyes como ayudantes, mientras que Gastón Mendoza y Esteban Herrera ocuparán los roles de preparadores físicos. Antes de cerrar a Palermo, la dirigencia había sondado a Gustavo Costas, quien rechazó la propuesta. Además de levantar al equipo en el torneo local, Palermo deberá enfocarse en los octavos de final de la Copa Libertadores ante Coquimbo Unido. La ida está programada para el miércoles 12 de agosto a las 19 horas en Vicente López, mientras que la revancha será el 19 a la misma hora. Entre el Clausura, la Copa Argentina y la Libertadores, el Titán tiene un calendario apretado y sin margen para errores.







