La fiesta no se detiene en el Alfredo Beranger. Después de la goleada 3-0 que le propinó a Los Andes hace poco, el Gasolero volvió a demostrar por qué está metido en la pelea por la cima de la Zona B. Este domingo fue el turno de Midland, que llegaba ilusionado pero se fue con las manos vacías tras una remontada de película.
El Funebrero arrancó con todo. Dominó los primeros compases del partido y supo castigar rápido la falta de concentración del Celeste. Ezequiel Bulacio fue el verdugo, apareciendo en el lugar exacto para abrir el marcador y poner a Midland en ventaja. Con ese 1-0, el conjunto visitante se acomodaba en la tabla y soñaba con llevarse un botín valiosísimo de Turdera. El Gasolero estaba en problemas.
Pero Temperley tiene otra historia que contar en este torneo. El equipo que hace poco le metió tres goles a su clásico rival no estaba dispuesto a regalar nada. Salió del vestuario con otra actitud, con hambre, y el cambio fue casi instantáneo. La energía que traía de la victoria anterior volvió a aparecer cuando más falta hacía.
Lo que sucedió después fue de manual en materia de remontadas. En apenas tres minutos, Temperley giró completamente el partido. Primero fue Marcos Echeverría quien aparició para emparejar las acciones y devolverle la tranquilidad a la gente. Pero no se quedó ahí. Poco después, Pedro Souto metió el 2-1 que desató la locura en el estadio. El Beranger volvía a explotar de alegría.
Con esta victoria, Temperley consigue su segundo triunfo al hilo y se ratifica como un serio candidato en la pelea por los primeros puestos de la Zona B. El Gasolero está enchufado, gana de visitante, gana de local, y demuestra que tiene los argumentos necesarios para pelear en la parte alta. Tres puntos más que no se pueden desperdiciar en una carrera tan cerrada.







