El Sabalero volvió a la senda del triunfo y no para de ganar. Desde que Iván Delfino se hizo cargo del equipo, Colón cambió completamente la película: tres partidos, tres victorias y nueve puntos que lo metieron de lleno en la lucha por la Zona A de la Primera Nacional. El equipo de Santa Fe le ganó 2-1 a San Miguel en Los Polvorines y se acerca peligrosamente al líder Ferro, mostrando que el ciclo de Ezequiel Medrán quedó atrás.
En territorio bonaerense, el Sabalero fue de menor a mayor pero siempre con la cabeza fría. Delfino logró instalar orden defensivo y la capacidad de aprovechar los momentos clave del partido. Agustín Toledo fue el primero en romper el cerrojo con un tremendo remate desde afuera del área, el mismo que ya había hecho daño la fecha anterior ante Patronato. Con ese gol, el equipo santafesino abrió un encuentro que se presentaba cerrado y parejo, sin grandes espacios para ninguno de los dos lados.
El Trueno Verde, por su parte, sigue sin encontrar respuestas. A pesar de la llegada de Matías Módolo, San Miguel no logra despegar: apenas una victoria, dos empates y cuatro derrotas en el ciclo del nuevo técnico. Colón aprovechó esa fragilidad y fue por más, sacando provecho de una pelota perdida que Federico Lértora supo empujar para el segundo gol del partido. Bruno Nasta logró descontar para los de Los Polvorines, pero no fue suficiente para evitar la derrota.
Con esta victoria, Colón se posiciona como uno de los principales perseguidores en la zona superior de la tabla. El equipo de Delfino mostró madurez táctica, solidez defensiva y claridad ofensiva para resolver los momentos que importan. Tres fechas, tres triunfos: el envión que el Viejo le dio al equipo es innegable y los números no mienten.
La realidad cambió en Santa Fe. Después de un andar irregular que cuestionaba el proyecto, Colón encontró en Delfino la solución que necesitaba. Ahora, con nueve puntos en el bolsillo y el envión anímico en alza, el Sabalero tiene toda la ilusión de meterse de lleno en la pelea por los primeros lugares de la Primera Nacional. El trabajo recién comienza, pero los resultados hablan solos.







