KANSAS CITY.- A tres días del debut frente a Argelia, Emiliano Martínez volvió a dejar señales que alimentan el optimismo en la selección. Este sábado, el arquero se entrenó sin mostrar gestos de dolor y respondió de manera excelente a un trabajo de alta exigencia con su mano derecha fracturada.
La delegación cambió su rutina habitual y entrenó por la mañana para evitar las tormentas anunciadas. Y, como ocurre en estos días, todas las miradas estuvieron puestas en Dibu. El guardameta fue el primero en salir a la cancha del Compass Minerals National Performance Center, acompañado por su sparring Máximo Leguizamón, el entrenador de arqueros Martín Tocalli y el cuerpo médico que sigue de cerca su recuperación.
La sesión fue progresiva: primero ejercicios físicos y de coordinación sin pelota, después trabajos de reacción con pelotas de tenis y, finalmente, remates con pelotas oficiales del Mundial. Una exigencia máxima que lo obligó a tirarse y utilizar ambas manos con naturalidad.
La diferencia fue evidente. A diferencia de los entrenamientos anteriores, esta vez no hubo gestos de dolor ni molestias visibles. Respondió bien a un trabajo más intenso y dejó una imagen que transmite confianza de cara al debut.
Hubo detalles que no pasaron desapercibidos. En las prácticas previas, el momento de ponerse o sacarse el guante generaba alguna molestia. Esta vez eligió no quitárselo delante de las cámaras. Pero cuando terminó el entrenamiento y caminó hacia el vestuario, saludó estrechando con fuerza la mano derecha a varios colaboradores.
Y lo mejor vino después. A pocos metros de los más de cien periodistas presentes, Dibu soltó una frase que llevó tranquilidad. Cuando le preguntaron cómo estaba, respondió con una sonrisa: "Estamos bien, tengo al mejor fisio", refiriéndose a Pablo Capuchetti, integrante del cuerpo médico.
El entrenamiento del domingo será la última prueba importante antes del partido frente a Argelia, que se jugará este martes a las 22 (hora argentina) en el Arrowhead Stadium de Kansas City. En ese escenario, la evolución de Martínez es una de las noticias que más optimismo genera en el cuerpo técnico.
Si el marplatense no llegara en condiciones, Scaloni deberá optar entre Gerónimo Rulli o Juan Musso. Pero Dibu no quiere dar ninguna ventaja y sigue sumando señales positivas para estar en el primer compromiso.
En el resto del equipo, Cristian Romero está prácticamente confirmado tras recuperarse del esguince en la rodilla. Falta definir el segundo marcador central entre Nicolás Otamendi y Lisandro Martínez. En el lateral izquierdo, con Tagliafico lesionado, el principal candidato es Facundo Medina.
En el medio, los números puestos son Rodrigo De Paul, Enzo Fernández y Alexis Mac Allister, aunque todo dependerá del esquema. En ataque, Lionel Messi tiene su lugar asegurado, Julián Álvarez aparece con chances de ser centrodelantero y Thiago Almada se perfila para el sector izquierdo.
Si llega bien, la titularidad de Emiliano Martínez no corre peligro. El cuerpo técnico quiere verlo en acción en una práctica formal de fútbol, con situaciones propias de un partido: saltos, vuelos y reacciones al máximo.
Las señales son auspiciosas. Ahora se acerca la prueba más importante.







