Luis Suárez fue el protagonista indiscutible de la tarde en el Inter Miami. El delantero uruguayo marcó dos goles decisivos que permitieron a las Garzas vencer 3-2 al Chicago Fire en el Nu Stadium, en el reinicio de la MLS tras el parate del Mundial 2026. Un partido correspondiente a la fecha 16 de la fase regular donde el atacante de 39 años dejó en claro que todavía tiene mucho para dar en el fútbol de élite.
Con Lionel Messi y Rodrigo De Paul descansando después de la campaña mundialista que dejó a Argentina como subcampeona, fue Suárez quien asumió la responsabilidad de llevar el equipo a cuestas. El goleador uruguayo convirtió un penal en el minuto 26 para igualar las acciones y luego, ya en el segundo tiempo, selló la victoria con un segundo tanto a los 51 minutos en sociedad con Germán Berterame. Con estos dos goles, Suárez llegó a ocho tantos y una asistencia en apenas doce partidos de la temporada, consolidando su vigencia en el máximo nivel.
Pero lo que sucedió después del partido fue casi tan importante como lo que pasó adentro del campo. Al micrófono, Suárez no dudó en expresar su admiración por el desempeño de Messi en el Mundial. "Es admirable, una demostración más de la ambición que tiene por ser el mejor jugador del mundo jugando hasta el último partido dejándolo todo", manifestó el delantero con evidente respeto hacia su compañero.
El uruguayo profundizó en sus elogios, destacando la entrega y el profesionalismo del argentino a pesar de la edad y el contexto de una final perdida. "Dejó a su selección allá arriba, tiene cero reproches contra sí mismo por lo que demostró", subrayó Suárez. Y fue más allá, enfatizando el ejemplo que representa Messi para las nuevas generaciones: "Por la edad que tiene, creo que es un ejemplo para todos; podría haber estado en su casa y fue con esas ganas de querer ganar la Copa del Mundo con su país, y lamentablemente no pudo".
Otro de los protagonistas de la jornada fue Robert Lewandowski, quien hizo su esperado debut en la MLS vistiendo la camiseta del Chicago Fire. El delantero polaco saltó al campo como titular y disputó 62 minutos, mostrando destellos de su calidad ofensiva a pesar del poco tiempo de adaptación. Sin embargo, la tarde fue amargada por la actuación de Suárez, quien se llevó todos los reflectores con su doblete y sus reflexiones posteriores.
Con esta victoria, el Inter Miami se consolida en los primeros puestos de la Conferencia Este mientras espera el regreso de su máxima figura. El equipo confía en que la experiencia y capacidad goleadora de Suárez mantengan el nivel competitivo durante los días de descanso de Messi. El próximo desafío llega el sábado 25 de julio, cuando visiten a Montreal en busca de seguir sumando en la carrera por los playoffs.







