El Matador no se quedó callado. Mario Alberto Kempes, leyenda viviente de la selección argentina y campeón del mundo en 1978, salió al cruce de las teorías conspirativas que circulan en redes sociales tras la derrota de la albiceleste ante España en la final del Mundial 2026. Con su voz de autoridad, el histórico delantero pidió a los hinchas que no se dejen llevar por versiones sin fundamento sobre supuestos "arreglos" en el partido.
A través de un video difundido en sus redes sociales, Kempes fue directo al grano. "Ustedes saben lo que significó para mí ponerme la camiseta argentina: no hay nada más grande que le pueda pasar a un jugador que representar a su país. Y yo tuve esa suerte", comenzó el histórico futbolista con la pasión que lo caracteriza.
El exgoleador reconoció que el equipo no estuvo a la altura en la final. "Se notó que el equipo no estuvo al nivel de los tres anteriores. Y eso pasa en el fútbol, es así: hay días mejores y peores. Yo lo viví muchas veces, pero hay que seguir adelante", expresó sin vueltas. Sin embargo, marcó una línea clara entre una mala actuación y las acusaciones que vuelan por las redes.
"Existe una diferencia enorme entre que un equipo baje su rendimiento en un partido y que directamente no compita. Esas versiones que andan dando vuelta por ahí sin ninguna prueba no le hacen bien a nadie", sentenció Kempes, apuntando directamente a quienes propagan teorías sin evidencia. El mensaje fue contundente: "No nos hagamos eco de cualquier cosa que circule sin fundamento. Esta camiseta se respeta en las buenas y en las malas, así que vamos por siempre".
El Matador estuvo presente en el Mundial desde adentro. No solo presenció varios partidos de la albiceleste, sino que en el previo a la final en el MetLife Stadium ingresó al campo de juego junto a Andrés Iniesta, figura española del Mundial 2010, para exhibir la copa ante la multitud. El cruce de estas dos leyendas, cada una símbolo de una generación ganadora, generó una ovación de los hinchas y quedó para la historia.
En aquella lejana final de 1978 contra Países Bajos, Kempes fue el protagonista indiscutido. Marcó seis goles en todo el torneo para convertirse en máximo goleador, pero sus dos tantos más importantes llegaron en la final, en la victoria 3-1 que le dio el primer título mundial a Argentina. Hoy, desde Estados Unidos donde vive con su familia, sigue ligado al fútbol comentando partidos de la liga española para ESPN.
Con la experiencia de quien vivió momentos de gloria y también de adversidad, Kempes cerró su mensaje con una reflexión que trasciende el fútbol: "Cada vez que voy a Argentina me dicen qué lindo Estados Unidos. Pero vivir acá implica laburar: hay orden, sí, pero si no hacés las cosas bien, terminás endeudado hasta los dientes". Y sentenció: "Gracias a Dios, sigo con mi trabajo y disfruto cada día de mi vida feliz, rodeado de mi familia y del fútbol que tanto amo".







