Zandvoort se fue por la puerta grande. El circuito holandés cerró las cortinas del calendario de la Fórmula 1 con récord de público: 325 mil espectadores en todo el fin de semana. Un adiós que dejó de todo: accidentes, penalizaciones, estrategias variadas, batallas sobre el asfalto, desencuentros entre compañeros de equipo y hasta un Virtual Safety Car que movió el tablero. El Gran Premio de Países Bajos reaparició en 2021 después de 36 años ausente, pero el modelo de negocio de Liberty Media, enfocado en la expansión económica por sobre la historia, hace difícil soñar con un pronto regreso.
Pero hay un dato que quedará grabado: en las últimas seis ediciones de Zandvoort, el puntero de la clasificación se llevó la victoria. Y Lando Norris cumplió el mandato. El británico de McLaren largó desde la pole, sufrió el zarpazo de Andrea Kimi Antonelli en la segunda salida, pero terminó sellando su segundo triunfo de la temporada. Una victoria que encadena con el éxito en Hungaroring previo al receso estival y que demuestra que el equipo de Woking está de regreso con todo.
McLaren dominó los tres últimos triunfos en Zandvoort, territorio que fuera feudo de Max Verstappen con Red Bull entre 2021 y 2023. Norris rompió ahora la hegemonía del equipo de Milton Keynes en 2024, con su compañero Oscar Piastri ganando en el medio. El británico y su escudería mandaron un mensaje claro en la qualy: están vivos. Después de un inicio de temporada donde Mercedes y Ferrari marcaban el pulso, Woking llegó a Países Bajos con novedades en el alerón trasero, la carrocería central, la tapa de motor y los conductos de frenos. Del cuarteto de grandes equipos, quien presentó más actualizaciones tras las vacaciones.
Pero no fue un paseo. La carrera regaló un golpe de escena apenas antes de completarse la primera vuelta. Max Verstappen se fue al piso en la curva 14, provocando una bandera roja que paralizó todo. Liam Lawson, el neozelandés que reemplaza al lesionado Isack Hadjar en Red Bull, esquivó milagrosamente a su ocasional compañero. Pierre Gasly también sorteó el caos. Pero lo peor vino después: Gabriel Bortoleto en el Audi hizo un trompo completo, levantando una cortina de humo blanco que tapó la visibilidad. Nico Hulkenberg frenó prácticamente a cero y esquivó a su compañero de equipo. "Casi lo corto al medio", fue lo que soltó el alemán por radio. Alexander Albon se quejó de la imprudencia de Esteban Ocon, quien no levantó el pie. Los comisarios castigaron con dureza a Arvid Lindblad y Franco Colapinto con drive through y puntos en la licencia, siendo tres los que acumuló el argentino.
En la segunda largada, Antonelli volvió a demostrar que sus falencias de comienzo de año en las salidas fueron superadas con trabajo. El italiano, líder del Mundial, superó a Norris y se puso al frente. Fue una batalla entre el campeón defensor y el aspirante, pero Mercedes sufrió con los neumáticos duros. Norris olfateó su oportunidad, atacó por el exterior y pasó a Antonelli cuando el boloñés estaba encerrado con Lewis Hamilton en Ferrari. "Una vez que me adelantó entendí que mis posibilidades estaban terminadas", reconoció el italiano. McLaren encontró su mejor versión y demostró su capacidad para corregir sobre la marcha. Mercedes completó el podio con Antonelli segundo y Russell tercero, quien se quejó por la orden de ceder el puesto pero luego aceptó que era lógica por el ritmo y los neumáticos más frescos.
Norris sumó su 13er triunfo en el Gran Circo y mandó un mensaje claro: "Gracias por seguir desarrollando el auto y por traer tantas mejoras". En dos semanas, en Monza, McLaren tendrá un nuevo desafío: sostener el momentum. Antonelli aventaja por 59 puntos a Russell en el campeonato pero penalizará por cambio de componentes en el motor. Norris aparece cuarto, a 83 unidades. "Suena aburrido, pero habrá que ir carrera a carrera. Ahora tenemos que resetear y aprender tanto como podamos, porque hay que mejorar y seguir trayendo nuevas piezas. Estoy satisfecho por el trabajo que hacen en la fábrica", analizó el británico. El campeón está de regreso, y su equipo está decidido a batallar antes de entregar la corona.







