Alpine se fue de Países Bajos con un sabor agridulce que dejó a Flavio Briatore visiblemente frustrado. El equipo francés logró cosechar dos puntos gracias a Pierre Gasly, quien terminó octavo en la Sprint y décimo en la carrera principal, pero el fin de semana estuvo marcado por la debacle de Franco Colapinto, quien vio su carrera sentenciada desde la primera vuelta.
Briatore no ocultó su malestar al analizar lo sucedido en el circuito de Zandvoort. "Nos vamos de Zandvoort un poco frustrados", admitió el italiano con ese tono directo que lo caracteriza. Sin embargo, reconoció que los dos puntos sumados por Gasly le permitieron a Alpine sacar ventaja sobre sus perseguidores directos en la lucha por el campeonato de Constructores, una batalla que sigue siendo feroz y está lejos de resolverse.
Lo positivo para la escudería fue el desempeño de las mejoras técnicas que llevó al circuito holandés. Briatore destacó que las actualizaciones "claramente tuvieron un impacto", aunque aclaró que Alpine debe seguir aprendiendo sobre ellas para exprimir todo su potencial. El objetivo es claro: alcanzar a Racing Bulls, que actualmente los supera en la clasificación de Constructores por apenas tres puntos (63 a 66). Además, Briatore reconoció la competitividad de Audi, a quien calificó como "excepcionalmente rápido" durante el fin de semana, lo que demuestra que la pelea en la zona media de la parrilla es más cerrada que nunca.
Colapinto fue el gran damnificado de la jornada dominical. El argentino tuvo una largada espectacular, pasando a los dos Audi en la primera vuelta a pesar de lo angosto de la pista, pero una maniobra derivó en una penalización de drive-through que prácticamente lo dejó fuera de combate. "La carrera de Franco terminó desde el comienzo después de una penalización de drive-through severa y dura", reconoció Briatore. Aunque consideró que fue una sanción dura, el italiano respaldó las reglas de seguridad que rigen la competencia y sostuvo que Alpine debe aprender de lo ocurrido para no volver a cometer errores similares.
Con Zandvoort ya en el espejo retrovisor, Alpine apunta ahora a Monza, donde buscará continuar con la evolución del auto y mantener viva su lucha en el campeonato de Constructores. "Lejos de ser un fin de semana de carrera perfecto para nosotros, pero vamos a Monza listos para continuar la lucha", cerró Briatore, dejando clara la determinación del equipo de no rendirse en esta batalla que se define en la recta final de la temporada.







