¡Histórico! Paraguay acaba de hacer historia este lunes al eliminar nada menos que a Alemania en una definición por penales de película. Final 4-3 después de un emocionante empate 1-1 en los 90 minutos y la prórroga. La cancha de Boston fue testigo de una gesta guaraní que nadie esperaba.
El gran protagonista de esta clasificación épica fue Orlando Gill, el arquero de San Lorenzo que se convirtió en el héroe de la noche. El guardavidas atajó los remates de Havertz y Woltemade en la tanda de penales, sellando así el pase a la siguiente ronda. Una revancha dulce para Gustavo Alfaro, quien había recibido críticas de José Luis Chilavert y buena parte de la prensa local antes del partido. El DT terminó abrazado con todos sus futbolistas en el campo de juego, disfrutando de una victoria que nadie le quitará.
El partido fue un verdadero espectáculo. Paraguay sorprendió desde el arranque y se puso en ventaja con un gol de cabeza de Julio Enciso, tras un centro de lujo desde la derecha de Galarza Fonda. Pero Alemania no se dejó amedrentar y rápidamente empató con un cabezazo de Havertz, quien recibió una asistencia de Wirtz. Ambos tantos nacieron de pelota parada, demostrando que en estos partidos cada detalle cuenta.
Con su clásico 4-4-2, Paraguay se defendió con solidez en el segundo tiempo, metiendo más gente cerca del arco. Pero lo importante es que rompió todos los pronósticos. Alemania llegaba como gran favorita después de ganar dos partidos, aunque había empatado con Ecuador, otro seleccionado dirigido por un argentino: Sebastián Beccacece. Curiosidad: el arquero ecuatoriano Hernán Galíndez también juega en el fútbol argentino, en Huracán.
Una noche mágica para los guaraníes en el Mundial 2026.







