La Roja no perdonó. España desplegó su mejor fútbol ante Austria en los 16avos de final del Mundial 2026 y se llevó una goleada contundente de 3-0 que le abre las puertas a los octavos. Los dirigidos por Luis De La Fuente mostraron por qué son candidatos serios al título y eliminaron sin contemplaciones al equipo austríaco. Ahora les espera el ganador del choque entre Portugal y Croacia.
El primer tiempo fue un duelo de alternativas. Austria tuvo su oportunidad clara en el minuto 17 cuando Marcel Sabitzer metió un centro rápido que casi encuentra rematador. España respondió poco después: Lamine Yamal ejecutó un córner, Marc Cucurella impactó desde atrás pero el árbitro anuló el gol por falta sobre Alexander Schlager en el origen de la jugada. A los 32 minutos, el arquero austríaco tapó un disparo de Dani Olmo tras una combinación con Oyarzabal.
El primer gol llegó en el minuto 36 y fue pura magia de La Roja. Pedri cedió a Álex Baena, el volante habilitó de primera a Cucurella por la banda y el lateral puso un centro rasante al punto del penal. Mikel Oyarzabal apareció como un fantasma y tocó con suavidad el balón al fondo del arco. España se adelantaba en el marcador. Antes del descanso, Baena casi marca el segundo con un remate al palo, pero España se fue al entretiempo con la mínima ventaja.
El segundo tiempo comenzó con cambios de Austria: Ralf Rangnick sacó a Xavier Schlager y Seiwald, e ingresaron Chukwuemeka y Grillitsch. Pero el cambio no sirvió de mucho. Pasada la hora de juego, cuando Austria intentaba una reacción, España estiró la ventaja. Después de una serie de rebotes en el área, Cucurella cedió a Baena y el volante del Atlético Madrid desbordó con un centro preciso al punto penal. Pedro Porro apareció en el lugar exacto, se elevó más alto que todos y conectó de cabeza para el 2-0 y su primer grito con la selección.
La faena no terminó ahí. A los 84 minutos, David Alaba evitó el tercero con un acto heroico cuando Lamine Yamal remató de volea dentro del área. El capitán austríaco se interpuso sobre la línea para negar el tanto. Poco importó. Oyarzabal cerró la goleada casi sin oposición con un toque suave tras un gran centro rasante de Cucurella para firmar su doblete y el 3-0 definitivo. España volvía a ganar un partido de eliminación directa en un Mundial después de 16 años, cuando se consagró campeona en 2010.







