La selección inglesa de Thomas Tuchel le cerró la puerta a México en una batalla campal disputada en el Estadio Azteca. Con un triunfo 3 a 2, los británicos cortaron la invicta racha mundialista del Tri en casa y avanzaron a los cuartos de final, donde se medirán ante Noruega y la amenaza de Haaland.
El partido comenzó con México dueño del balón y peligroso desde el primer minuto. Raúl Jiménez tuvo la más clara con un cabezazo al primer palo que Pickford sacó con una atajada espectacular. Pero ahí llegó la ráfaga inglesa que cambió todo: Bukayo Saka desbordó por la banda y mandó un centro perfecto que Bellingham conectó de cabeza con una palomita para el 1-0 a los 35 minutos. Dos minutos después, con una presión alta y una pared entre Bellingham y Kane, llegó el 2-0 que parecía sentenciar el partido antes del descanso.
Sin embargo, el Tri no se rindió. Julián Quiñones descontó con una volea dentro del área tras un despeje flojo de la defensa inglesa que dejó el balón suelto para el delantero. México creció en los últimos minutos del primer tiempo y generó tres ocasiones clarísimas para emparejar: la más peligrosa fue otro cabezazo de Jiménez que Pickford volvió a sacar con una volada de lujo. Así se fue al entretiempo con Inglaterra ganando 2 a 1 y el Azteca hirviendo de ilusión.
En el complemento, el drama se intensificó. A los tres minutos, Nico O'Reilly probó suerte pero su remate se estrelló en el palo. Pero el golpe llegó a los ocho minutos cuando Jarell Quansah vio la roja por una acción de juego brusco grave, dejando a Inglaterra con diez hombres. El Azteca explotó de alegría con la ilusión de la remontada, pero justo cuando todo parecía servido para que México arrinconara a los ingleses, llegó un penal para Europa: Raúl Rangel derribó a Anthony Gordon y Harry Kane no perdonó desde los doce pasos para el 3-1 a los 14 minutos. México, en total desesperación, buscó la reacción y encontró otro penal polémico a los 22 minutos por un contacto de Kane a Brian Gutiérrez, quien parece haber buscado ese toque leve del inglés. Raúl Jiménez convirtió desde el punto de penal para el 2-3.
En los minutos finales, México sacó tres delanteros buscando la hazaña mientras Inglaterra se atrincheró con una disposición táctica 5-3-1 para resistir el asedio. Con entrega total, los británicos despejaban balones del área y un Pickford monumental sacando y despejando envíos aéreos, lograron sostener la ventaja hasta el final. Un triunfo histórico para Inglaterra que sueña con la segunda estrella, mientras México se va eliminado pero con la frente en alto después de una batalla de película en el Azteca.







