El Gran Premio de Hungría fue un golpe durísimo para Alpine. La escudería francesa no solo se fue sin sumar puntos en la carrera, sino que además perdió su condición de mejor del resto en el campeonato de constructores. Racing Bulls les pasó por arriba y ahora Alpine respira en el sexto puesto. Ni Franco Colapinto ni Pierre Gasly tuvieron culpa de esto: los autos simplemente no dieron.
Flavio Briatore, el jefe de la escudería, no anduvo con vueltas. Fue directo al grano y reconoció el fracaso sin buscar excusas baratas. "Terminar una carrera sin sumar puntos es decepcionante, sobre todo porque hemos perdido la quinta posición en el campeonato de constructores. El hecho de que Racing Bulls haya vuelto a puntuar con ambos coches nos ha relegado al sexto puesto de la clasificación", soltó el italiano de 76 años. Y ahí mismo, con una madurez que honra, admitió lo evidente: "Sencillamente, debemos reconocer que ellos han hecho un mejor trabajo en esta fase de la temporada".
Hungría fue de lo peor que le pasó a Alpine en toda la temporada. Gasly terminó 12° y Colapinto 15°, metido en un auto que no andaba ni para atrás. Los pilotos hicieron lo que pudieron, pero cuando el coche no te da, no hay mucho que hacer. Briatore lo sabe, por eso no los cargó. Su crítica fue hacia adentro, hacia la fábrica, hacia el trabajo que no estuvo a la altura.
Con el receso veraniego europeo a la vuelta, Briatore pone la mira en el Gran Premio de Países Bajos como el primer objetivo para revertir esta situación. Espera que para entonces los A526 lleguen con mejoras de verdad, con ese punch que tuvieron en el inicio de la temporada. "Sabemos que pronto llegarán novedades y mejoras, y necesitamos dar los grandes pasos adelante de los que somos capaces. Debemos aprovechar esta sensación como una motivación extra en Enstone para revertir la situación", expresó el histórico dirigente.
Briatore cerró con una reflexión que muestra perspectiva: "No hemos estado a la altura últimamente, pero aún queda media temporada y lo que más importa es dónde terminemos en la última carrera". El mensaje es claro: esto no se termina acá, hay tiempo para reaccionar. Alpine necesita levantarse rápido, porque el tren de la F1 no espera a nadie.







