Una de esas noches que quedan grabadas a fuego. España no tuvo piedad y liquidó a Portugal en Dallas con un gol que llegó cuando el árbitro ya estaba pensando en el vestuario. Mikel Merino fue el verdugo en tiempo de descuento, sellando el 1 a 0 que dejó a la Roja en cuartos de final y condenó a Cristiano Ronaldo a despedirse del Mundial sin poder levantar la copa en su última oportunidad.
El partido fue de esos donde la agonía se respira en cada segundo. Los españoles tuvieron que sufrir más de la cuenta contra un Portugal que se aferró a la defensa y no quiso regalar nada. La tensión fue en aumento conforme pasaban los minutos, con ambas selecciones buscando ese gol que definiera todo. Pero ni siquiera cuando el cronómetro marcaba el final, la historia estaba escrita.
Fue justamente cuando todo parecía encaminarse hacia la prórroga cuando Merino apareció para romper el maleficio español. El gol en tiempo de descuento fue el puñal perfecto, el que no deja margen para reclamos ni para respirar. Portugal cayó sin poder reaccionar, viendo cómo se le escapaba la chance de avanzar en el torneo.
Para Cristiano, esta eliminación significa el cierre de un capítulo. El astro portugués no pudo escribir el final de película que soñaba en lo que podría ser su último Mundial. Se va sin la gloria máxima, dejando en el camino la ilusión de conquistar el trofeo que siempre le faltó en su carrera. Una despedida agridulce para una leyenda que lo dejó todo sobre el verde.
Con esta victoria, España avanza a los cuartos de final con paso firme. La Roja demostró que cuando llega la hora, sabe encontrar la manera de definir, aunque sea en el último aliento. Merino será recordado como el héroe de esta noche, el que enterró los sueños lusos y le abrió la puerta a los españoles para seguir peleando por la gloria en Qatar.







