Se terminó. Javier Aguirre cerró su tercer ciclo al frente de México después de una eliminación dolorosa en octavos de final del Mundial 2026. Los ingleses fueron más fríos en el Estadio Azteca y se llevaron un 3-2 que dejó a la selección mexicana fuera de la carrera por la gloria.
Fue una batalla épica pero sin final feliz. El Tri se vio dos goles abajo por el doblete de Jude Bellingham, descontó con Julián Quiñones, volvió a quedar en desventaja después del penal de Harry Kane y achicó distancias nuevamente gracias a Raúl Jiménez. Pero los minutos se agotaron y la superioridad numérica no alcanzó. El sueño mundialista se esfumó en el Azteca.
Con la cabeza fría pero el corazón en la garganta, Aguirre no se anduvo con vueltas. Reconoció que su equipo estuvo a la altura de las circunstancias durante buena parte del partido, pero frente a una potencia como Inglaterra no hay lugar para la improvisación. "Nos equivocamos tres veces y lo pagamos caro. Ante un rival de las grandes ligas como Inglaterra, debes hacerlo todo perfecto y los errores nos eliminaron", sentenció el Vasco. Una defensa que había estado sólida cuatro partidos sin recibir goles se desmoronó en los minutos iniciales.
Pero lo más importante: Aguirre se bajó del caballo y asumió toda la responsabilidad. Nada de señalar culpables en el plantel. "El sueño termina, pero estamos cerca de los grandes. Los jugadores ganan los partidos, los entrenadores los pierden, así que soy el responsable de la derrota", disparó sin titubear. Y completó: "Me voy con sentimientos encontrados; orgulloso de la familia que armamos juntos, pero cuando uno pierde, jamás termina de superarlo".
En sus 94 partidos dirigiendo a México, Aguirre dejó un legado de 57 victorias, 18 empates y 19 derrotas. Fue el entrenador con más triunfos en la historia del Tri, pero nunca pudo romper la barrera de los cuartos de final. Lo intentó en 2002, en 2010 y ahora en 2026. Las tres veces se quedó en el camino.
Ahora le toca el turno a Rafael Márquez, el exdefensor del Barcelona que ya estaba designado para tomar las riendas después del torneo. Aguirre le desea lo mejor: "Ojalá lo haga mejor que yo". El Vasco confía en que el Tri tiene madera para competir con la élite mundial. "El jugador mexicano tiene todo lo necesario para competir con la élite. Hemos exportado chicos a otras ligas y debemos seguir haciéndolo", expresó con convicción.
Lo que deja Aguirre es una base joven y experimentada para el futuro. Ese es el principal legado de su gestión: un plantel con futbolistas que llegarán con más bagaje a los próximos procesos mundialistas. México está cerca de los grandes, aseguró. Ahora le toca a Márquez cerrar esa brecha y llevar al Tri a donde se merece estar.







