Pierre Gasly explotó de bronca en las radios del equipo Alpine durante el Gran Premio de Bélgica. El piloto francés no se guardó nada después de que su escudería cometiera un desastre en boxes en la vuelta 14 del circuito de Spa-Francorchamps, con una parada lenta que lo dejó atrapado en tráfico y sin chances de sumar puntos.
Todo ocurrió cuando Gasly salió de los boxes justo detrás de un auto de Racing Bulls, lo que arruinó completamente el undercut que Alpine intentaba ejecutar para ganar posiciones. La reacción fue instantánea y sin filtros. "¡¿Qué carajo fue eso?! ¡Poniéndome en tráfico, es muy mala amigo!", gritó el normando por radio sin poder contenerse.
Su ingeniero de carrera, Josh Peckett, intentó calmar las aguas y pedirle que se concentrara en la vuelta de salida. Pero Gasly no estaba para consejos. "¡No me puedo calmar, amigo, es culpa de ustedes! ¡Concéntrense en ponerme en las condiciones de pista adecuadas!", respondió el galo con toda la artillería pesada. El intercambio terminó cuando Gasly cerró con un tajante "Sí, déjenme a mí ahora", señal de que prefería enfocarse en la carrera antes que seguir discutiendo.
El daño ya estaba hecho. La parada lenta no solo neutralizó el undercut, sino que hundió toda la segunda mitad de la carrera del francés. Gasly intentó pelear durante varios tramos, pero en la vuelta 31 su compañero Franco Colapinto lo superó junto a Liam Lawson con una maniobra espectacular sobre la recta de Kemmel. El argentino cruzó en décimo lugar y se llevó el último punto disponible; Gasly terminó undécimo, a menos de un segundo de su compañero, sin sumar nada para el campeonato.
Después de bajarse del auto, Gasly reconoció que la parada había sido determinante pero extendió el análisis más allá del incidente puntual. "Probamos el undercut para superar a Racing Bulls, pero nuestra parada fue relativamente lenta; esto hizo que tuviera que completar la vuelta de salida a boxes entre tráfico, lo que afectó a nuestras posibilidades de éxito", explicó el piloto en declaraciones de Alpine.
El francés también lanzó una alarma sobre el rendimiento general del equipo. "Hoy las cosas no salieron a mi favor, pero lo importante es que no somos lo suficientemente rápidos. Gabriel Bortoleto y Arvid Lindblad estaban demasiado lejos; esta ha sido una tendencia en las últimas semanas que debemos revertir pronto". Un fin de semana complicado para Gasly, que ya había destrozado su Alpine A526 en la segunda práctica libre por un accidente brutal.
La carrera en Bélgica la ganó Kimi Antonelli con Mercedes, consolidándose en la cima del campeonato. Lo acompañaron en el podio Charles Leclerc (Ferrari) y Max Verstappen (Red Bull Racing). Fue el sexto triunfo de la temporada para el italiano de 19 años.
La dinámica entre los pilotos de Alpine se tensionó aún más con este resultado. Colapinto sumó el punto que Gasly no pudo conseguir, y lo hizo adelantándolo en pista. Alpine acumula así otro fin de semana con señales de alarma. El próximo evento será el Gran Premio de Hungría de F1, el último antes del receso estival, y el equipo francés deberá revisar urgentemente sus procedimientos en boxes y encontrar la velocidad que le escapa frente a sus rivales directos.







