Franco Colapinto llegaba a Silverstone golpeado. Los entrenamientos y la clasificación le habían dejado un sabor amargo, con un despiste en su mejor vuelta que lo condenó a salir 19°. Pero el pilarense tenía otros planes para la carrera más importante del fin de semana, la novena fecha del campeonato de Fórmula 1. Y vaya si los cumplió. Con una remontada de diez posiciones, el argentino no solo volvió a meterse en la zona de puntos terminando noveno, sino que recuperó la sonrisa y, lo más importante, volvió a creer en su Alpine.
La primera vuelta fue puro fuego. Cuando se encendieron los semáforos, Colapinto movió muy bien y ganó varias posiciones hasta quedar 15°, emparejado con su compañero Pierre Gasly. Pero en la curva 5 pasó lo que nadie esperaba: el francés cerró su línea para defender y obligó al argentino a poner dos ruedas fuera de la pista para evitar el contacto. Franco explotó por radio. "¿Qué está haciendo Pierre? ¿¡Qué está haciendo?! ¡Me cerró!", gritó, intercalando palabras más fuertes. Su ingeniero Stuart Barlow intentó calmar los ánimos, pero el pilarense no se quedó callado. "Se movió en el frenaje. ¡¿Qué está haciendo?! Casi chocamos. Es inaceptable", replicó.
Después de la carrera, cuando le preguntaron si había pasado algo con Gasly en esa acción, Colapinto eligió la prudencia pero dejó un mensaje que seguramente no pasará desapercibido en Alpine. "No sé... Vean la cámara a bordo. Estuve muy cerca, pero nada... Lo hablaremos después", respondió tras unos segundos de silencio. Luego matizó diciendo que hicieron una buena carrera juntos como equipo y que estaba contento por sumar puntos con ambos autos. Pero ese "lo hablaremos después" quedó flotando en el aire.
Una vez que dejó atrás el incidente, Colapinto se enfocó en lo que podía controlar: su propia carrera. Y qué bien le salió. Aprovechó el buen funcionamiento de los neumáticos medios para escalar como cohete. En la sexta vuelta pasó a Esteban Ocon para quedar 13°, y en la décima superó a Carlos Sainz para posicionarse 12°. Mantuvo un ritmo competitivo durante buena parte de la prueba y para la mitad de la carrera ya estaba 11° y girando adelante de Gasly. Los puntos parecían lejanos porque no conseguía achicarse la brecha con Gabriel Bortoleto en el Audi, pero el destino tenía otros planes.
A falta de diez vueltas para el final, Kimi Antonelli empezó a sufrir con la suspensión de su auto. El italiano perdía posiciones y ritmo, acumulando una penalización por salirse repetidamente del límite de pista. Cuando parecía que la carrera iba a definirse en una batalla épica, Max Verstappen se despistó inesperadamente. El Safety Car salió a pista en el giro 48 y se quedó hasta la bandera a cuadros. Colapinto cruzó décimo, pero cuando se aplicó la penalización a Antonelli, trepó al noveno puesto para asegurarse dos puntos y quedar por delante de Gasly, que cerró décimo.
"Fue una muy buena carrera. Largando 19° hice una muy buena partida, tuve muy buen ritmo con las gomas medias. Hice todo bien", analizó Franco tras cruzar la meta. Y entre risas reveló un detalle insólito que lo acompañó en las últimas veinte vueltas. "Se me bajó el pelo así...", contó mientras se acomodaba el flequillo en la frente. "No veía nada. No sé qué pasó con la capucha. Un ojo lo tenía tapado, veía con uno solo y las curvas rápidas se me complicaban un poco. Por suerte salió bien. Me tengo que mover un poco más la peluca; para la próxima me corto el pelo", bromeó el pilarense.
Este noveno lugar le permitió sumar por primera vez desde Barcelona, dos fechas atrás, y alcanzar su quinta carrera puntuando en la temporada 2026. Colapinto llegó a 18 puntos en el campeonato, la misma cantidad que Oliver Bearman, y quedó 13° en la tabla general. Pero el propio Franco fue claro al analizar la situación: el resultado es valioso para el equipo, pero Alpine sigue un paso por detrás de los que pelean regularmente por los puestos de privilegio. "Fue una buena carrera, contento con los puntos. Es un poco una limitación de daños por lo que hicieron los Racing Bulls este fin de semana, que anduvieron muy rápido. Fue una carrera difícil. Obviamente es un día positivo, pero hay mucho por entender y mejorar porque estamos complicados comparados con otros", admitió.
Lo cierto es que Colapinto cerró una carrera que tuvo de todo: una largada al límite, un incidente con su compañero que dejó puertas abiertas para futuras charlas, un problema insólito con su pelo, y sobre todo, un resultado que le devolvió la sonrisa y la fe en su Alpine. Eso, para alguien que llegaba tocado a Silverstone, era más valioso que cualquier cantidad de puntos.







