Después de días de ser el centro de atención en su pueblo natal, Lionel Scaloni decidió partir de Pujato. Y la familia no se anduvo con vueltas: dejaron un cartel en la puerta de la casa que se convirtió en el lugar más concurrido de Santa Fe durante el fin de semana.
"Leo ya se fue anoche!!! Gracias x tanto cariño", rezaba el mensaje que los Scaloni colocaron en la entrada. Un detalle simpático y directo al punto, típico de la calidez que caracteriza al entrenador de la Selección Argentina. Los fanáticos que llegaron este domingo por la mañana esperando encontrarse con el DT se llevaron la noticia así, de la forma más genuina posible.
Durante su estadía en Pujato, Scaloni vivió una experiencia casi de película. Cada vez que salía de su casa, se encontraba con cientos de personas que lo esperaban detrás de un vallado instalado por la policía local. Pero el técnico, siempre de buen carácter, se tomaba su tiempo. Firmaba autógrafos, se sacaba fotos y conversaba con quien se le acercara. Los videos que circularon en redes mostraban la mejor versión del DT: sonriente, agradecido y genuinamente conectado con la gente que lo quería saludar.
Los regalos que recibió fueron de todo tipo. Desde comidas caseras hasta artesanías, pasando por camisetas, pelotas y decorativos de la Selección. Hubo un momento particularmente tierno cuando un nene le llevó un contrato ficticio, escrito a mano, pidiéndole que siguiera hasta el Mundial 2030. Scaloni, entre risas, le puso su firma. También hubo un sábado en el que salió pero avisó que no podía firmar porque tenía cita con el dentista, aunque prometió que al volver cumpliría. Y lo hizo.
Scaloni vive en Mallorca, España, junto a su esposa Elisa Montero y sus dos hijos, Ian y Noah. Tiene contrato con la Selección hasta diciembre, aunque ya adelantó que "seguramente corte" después de esa fecha. Por ahora, su paso por Pujato quedará en la memoria de todos los que tuvieron el honor de saludarlo en esos días especiales.







