El Bayern Munich volvió a hacer de las suyas en su clásico amistoso de pretemporada. Los bávaros arrasaron al Rottach-Egern con un contundente 15-0 que ratifica la brutal diferencia de jerarquía entre ambos clubes. Aunque Vincent Kompany presentó un equipo con varios suplentes en sus filas —sin Luis Díaz, Michael Olise ni Harry Kane—, la superioridad fue abrumadora desde el primer minuto.
El dominio fue tan evidente que el Bayern ya se había puesto 6-0 al descanso. Lejos de conformarse, los bávaros salieron en el complemento decididos a seguir demostrando su potencial ofensivo, sumando nueve tantos más en la segunda mitad. Los goles fueron distribuidos entre varios futbolistas: Pavlovicć (x2), Arijon Ibrahimovicć (x2), Felipe Chávez (x2), Maycon Cardozo (x2), Armindo Sieb (x2), Joao Palinha, Bastian Assomo (x2) y el veterano Josua Kimmich, quien cerró la cuenta.
Este encuentro ya forma parte de la tradición pretemporadista del club bávaro. Los números hablan solos: en 2018 el Bayern ganó 20-2, en 2019 se impuso 23-3, en 2023 llegó al máximo histórico con un 27-0 demoledor, el año pasado cerró con 14-1, y ahora suma este nuevo 15-0. Los resultados son tan predecibles como la aparición del partido en el calendario.
¿Por qué el Bayern elige jugar contra un equipo de octava división alemana? La respuesta está en la geografía y la hospitalidad. El conjunto germano realiza su pretemporada en el valle de Tegernsee, un pueblo de poco más de 4000 habitantes que los recibe con tranquilidad y un entorno natural privilegiado. A modo de agradecimiento por la hospitalidad brindada, los bávaros aceptan enfrentarse al Rottach-Egern, el equipo local, dándoles a sus jugadores la oportunidad de vivir un partido histórico para sus carreras.
Lo interesante es que el resultado termina siendo lo de menos. Después del encuentro, los futbolistas del Bayern intercambian camisetas con sus rivales y firman autógrafos al público, transformando la goleada en una experiencia inolvidable para los locales. Es un gesto que refleja algo que va más allá del fútbol: una tradición que año tras año mantiene viva la conexión entre el gigante europeo y este pequeño pueblo bávaro. Mientras el Bayern siga eligiendo esta zona para prepararse, probablemente veremos más de estos resultados apabullantes en los años venideros.







