Santiago Castro ya es oficialmente jugador de la AS Roma. El delantero argentino tocó suelo italiano este lunes para someterse a los exámenes médicos y la presentación oficial con uno de los gigantes del calcio. Y los tifosi giallorossi no se perdieron el momento: lo esperaron en el aeropuerto de la capital italiana, donde el punta sintió de lleno la pasión de la hinchada y se puso la bufanda del club sin dudarlo.
El traspaso se cerró en 35 millones de euros repartidos entre 30 millones por la ficha más 5 en variables que recibirá el Bologna, club donde Castro brindó lo mejor de sí durante dos temporadas. El contrato que firmará el ex Vélez se extiende hasta 2031 con un sueldo de 2.2 millones anuales. Una negociación que se movió a la velocidad del rayo: el sábado eran rumores en Italia, el domingo ya era realidad. La predisposición del propio Santiago para dar el salto fue fundamental para que todo se cerrara tan rápido.
Ahora Castro se sumará a un plantel que cuenta con Paulo Dybala, quien acaba de renovar su vínculo, y con Donyell Malen. El técnico Gianpiero Gasperini lo ve como una pieza clave para reforzar el ataque de la Roma, que regresará a la Champions League después de siete años de ausencia. El punta de apenas 21 años aporta una versatilidad que el experimentado entrenador necesita: puede desenvolverse como centrodelantero o como extremo en ambas bandas, aunque su mejor desempeño llega en la zona de punta.
Santi se va del Bologna dejando un legado importante: jugó 105 partidos, metió 22 goles y repartió 13 asistencias. Pero lo más importante es que levantó la Copa de Italia 2024-25, torneo donde fue determinante. En octavos ante Monza anotó un gol y dio tres asistencias en la goleada 4-0, mientras que en cuartos contra Atalanta apenas necesitó 12 minutos para marcar el tanto del triunfo.
En cuanto a lo que dejó en el Fortín, Castro partió siendo muy joven. Su salida a Bologna se concretó en medio del Torneo Preolímpico que disputaba con la Selección en 2024. Jugó el 24 de enero ante Perú y al día siguiente ya estaba en Italia para los estudios médicos. El Rossoblu ejecutó la cláusula de rescisión que rondaba los 14 millones de dólares, por lo que Vélez no recibirá porcentaje del nuevo pase. Sin embargo, sí le ingresará dinero por los derechos de formación del jugador. Así lo explicó Augusto Costa, vicepresidente del Fortín, cuando se cerró el primer traspaso: "Se vendió el 100% de Santiago Castro. No le queda nada a Vélez porque no era lo que quería el Bologna. El objetivo de los italianos era quedarse con todo el pase del jugador, de hecho cuando se ejecuta la cláusula eso es lo que obtienen, entonces como iban a ejecutar la cláusula nosotros dijimos 'bueno, listo, por una cuestión financiera nos convenía que fuese una transferencia, que termina siendo por un monto superior a la cláusula'".






