Didier Deschamps no quiso meterse en la trampa de hablar de sí mismo. En la previa de la semifinal del Mundial contra España en Arlington, el técnico francés prefirió poner toda la mira en el rival, aunque sin dejar de reconocer la calidad de los españoles. "España sigue siendo favorita", sentenció el DT galo, quien además confirmó que esta será su última aventura al frente de los Bleus después de más de una década en el cargo.
En la conferencia de prensa previa al partido de este martes, Deschamps no se anduvo con rodeos a la hora de analizar a la Roja. Reconoció que Lamine Yamal "puede marcar la diferencia", pero aclaró rápidamente que España tiene mucho más en su arsenal ofensivo. El seleccionador, de 57 años, destacó que el equipo de Luis de la Fuente ha demostrado su calidad a lo largo del torneo, con un único gol en contra y un juego basado en la posesión del balón que genera peligro constante. "No es por meter presión, pero ataca bien y solo ha recibido un gol", subrayó.
Sobre el duelo táctico que se avecinaba, Deschamps fue claro: "Puede ser un partido espectacular por la calidad ofensiva de ambos equipos", pero aclaró que tanto él como De la Fuente también piensan en cómo defender. El estratega francés analizó que mientras España basa su juego en la posesión para presionar y generar ocasiones, Francia también necesita el balón para crear problemas. Es decir, una batalla por el dominio que promete ser intensa en el Estadio de Arlington.
Con respecto a Kylian Mbappé, quien sufrió un golpe en el tobillo derecho en el partido anterior contra Marruecos, Deschamps fue categórico: "Está bien, al 100%". El delantero parisino estará disponible para enfrentar a España en lo que será un choque de titanes. Warren Zaïre-Emery, mediocampista del PSG, también pasó por la zona mixta y coincidió con su entrenador en no obsesionarse con Yamal, aunque reconoció su calidad extraordinaria. "El fútbol es ante todo un deporte colectivo", aclaró el joven volante, quien además bromeó sobre la motivación de Mbappé: "No creo que tenga ganas de perder y que le tomen el pelo al volver a España".
Pero más allá de lo que suceda el martes en el campo, Deschamps tiene un ojo puesto en el futuro próximo. El técnico ya confirmó que esta será su última Copa del Mundo al frente de Francia, cerrando una etapa que comenzó el 8 de julio de 2012. "No me pregunten qué haré después del Mundial porque ni yo mismo lo sé", soltó con picardía en una reciente entrevista con la FIFA. Lo que sí dejó claro es su filosofía de trabajo: "A mí solo me importan el presente y el futuro". Los éxitos de 1998 y 2018 ya son historia, insistió, y lo único que cuenta ahora es lo que suceda en Qatar.
Con Francia nuevamente entre las favoritas gracias a figuras como Mbappé y Ousmane Dembélé, Deschamps no se deja llevar por la euforia. El seleccionador es consciente de que hay entre 10 y 12 selecciones que aspiran a ser campeonas, pero "una sola llegará hasta el final". Los Bleus están a un partido de lograrlo una vez más, aunque primero tendrán que superar a una España que se ha mostrado prácticamente imparable en el torneo. El capítulo final de Deschamps al mando de Francia está por escribirse.







