El fútbol mundial se viste de luto. Franco Baresi, una de las figuras más emblemáticas de la defensa italiana y leyenda indiscutible del AC Milan, falleció este viernes a los 66 años. Su partida genera un vacío imposible de llenar en la historia del deporte rey, especialmente en Italia, donde su legado trasciende lo deportivo.
Aunque no se revelaron las causas específicas de su muerte, se supo que el histórico defensor se sometió a una cirugía en agosto de 2025 para extirpar un nódulo pulmonar. Posteriormente inició un tratamiento de inmunoterapia. Su última aparición pública fue en febrero, durante la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina, cuando junto a Giuseppe Bergomi llevó la antorcha al San Siro, el mismo estadio donde escribió su leyenda.
El AC Milan expresó su dolor a través de un comunicado que resume la magnitud de lo que representó Baresi para el club. "Su ejemplo e integridad quedarán grabados para siempre en el ADN del Club, al igual que su icónica camiseta número 6", escribieron desde la entidad "Rossonera". El mensaje continuó: "Las condolencias que el AC Milan expresa a la familia de Franco Baresi en un momento tan difícil son compartidas por cada Rossonero, que siente esta pérdida como propia".
Baresi fue la personificación del jugador de un solo club. Formado en las inferiores del Milan, debutó con apenas 17 años en abril de 1978. Su lealtad fue inquebrantable: incluso cuando el equipo descendió a la Serie B en 1982, eligió permanecer en la institución. Ese mismo verano levantó la Copa del Mundo con Italia, recibiendo la capitanía de la selección con apenas 22 años. Durante dos décadas vistió la camiseta milanista, consolidándose como uno de los mejores defensores de la historia del fútbol.
Su carrera es sinónimo de excelencia defensiva, liderazgo y compromiso. Baresi no solo fue un jugador excepcional, sino un símbolo de identidad para dos instituciones: el Milan y la Azzurra. Su desaparición marca el final de una era dorada del fútbol italiano, dejando un legado que trasciende las estadísticas y se instala en la memoria colectiva de los aficionados.







