La CONMEBOL salió al cruce del proyecto que impulsa Infantino. El organismo sudamericano formalizó su postura respecto a la propuesta de la FIFA de crear el FIFA Forward Enterprise (FFE), un esquema que buscaría privatizar porcentajes de la Copa Mundial y otros torneos internacionales.
Desde el ente continental aseguraron que apenas se enteraron de la iniciativa, pusieron en marcha todos sus mecanismos institucionales. Consultaron con sus asociaciones miembro y convocaron a reuniones del Consejo para analizar en profundidad cada detalle de la propuesta. No es un tema menor: la CONMEBOL se lo tomó con la seriedad que merece.
"Con ese objetivo, la CONMEBOL solicitó a la FIFA información adicional y aclaraciones sobre distintos aspectos relativos al alcance, la estructura, la gobernanza y los posibles efectos del proyecto FFE", explicaron desde la confederación. En otras palabras: queremos saber exactamente qué hay adentro de esta caja antes de firmar nada.
El comunicado oficial del organismo deja clara su postura de cautela. La CONMEBOL enfatizó que seguirá actuando "con prudencia, responsabilidad y espíritu de colaboración", siempre buscando fortalecer el fútbol mundial. Pero ojo: todo esto dentro de los canales institucionales y respetando los principios de buena gobernanza. No habrá atajos.
Por ahora, la CONMEBOL mantiene sus cartas contra el pecho. Mientras la FIFA avanza con su propuesta privatizadora, el organismo sudamericano sigue pidiendo explicaciones y analizando cada paso. La movida de Infantino sigue generando ruido en el mundo del fútbol.







