La NBA se revolucionó este viernes con un anuncio que nadie esperaba: LeBron James, el máximo anotador en la historia de la liga, confirmó su fichaje por los Philadelphia 76ers. A los 41 años, el Rey le dijo adiós a los Los Angeles Lakers como agente libre para perseguir su quinto anillo en una franquicia que aspira a todo en la Conferencia Este.
Tras semanas de suspenso donde barajó opciones como volver a Cleveland Cavaliers, sumarse a Miami Heat o unirse a Stephen Curry en Golden State Warriors, LeBron finalmente eligió Filadelfia. La decisión fue comunicada por el propio astro a través de redes sociales, dejando claro cuáles eran sus prioridades: "Esta es mi última decisión. No lo hago por dinero ni por la familia. Sigo queriendo competir, ganar y tener la oportunidad de sentir lo que se siente al ganar".
En su mensaje, LeBron fue contundente sobre sus objetivos con el equipo: "Creo que puedo ayudar a convertir a los Philadelphia 76ers en un equipo campeón y estoy tan emocionado de energizar una nueva base de fanáticos y comenzar este increíble viaje una vez más". También tuvo palabras para sus anteriores destinos: "Gracias LA. Miami siempre amaré y el noreste de Ohio siempre será hogar".
El acuerdo, confirmado por su agente Rich Paul a ESPN, contempla dos temporadas por 8 millones de dólares, con opción de jugador para el segundo año. Un número modesto comparado con los 52 millones que ganaba en Lakers, pero que refleja la determinación del crack por competir por un título antes de colgar los botines.
Los Sixers no escatimaron en armarse. LeBron compartirá cancha con una ofensiva de lujo: Joel Embiid, Tyrese Maxey, la joven promesa VJ Edgecombe y Jaylen Brown, la estrella que llegó desde Boston Celtics. Philadelphia viene de caer en semifinales del Este ante New York Knicks, pero ahora tiene el potencial para dar el salto definitivo. El proyecto está armado. Ahora hay que ver si el talento en cancha se traduce en campeonato.







