Un drama de redes sociales que terminó en despido. Jacob R. Tobey, la voz principal de los San Antonio Spurs, perdió su trabajo esta semana después de que su novia le hiciera una jugada que no olvidará: accedió a su cuenta de Instagram y publicó historias explosivas acusándolo de infidelidad. El escándalo se viralizó en minutos y el jueves la franquicia decidió cortarle el contrato sin más explicaciones.
Todo comenzó en la madrugada del martes cuando en el perfil del locutor aparecieron publicaciones que hablaban por sí solas. La primera mostraba una foto de la pareja con un texto demoledor: "Esta es mi novia desde hace seis años. Pero le fui infiel con Loren Waters. Así que siéntete libre de seguirme si realmente crees que soy un buen tipo, porque no lo soy". Minutos después, otra historia lo mostraba junto a Loren Waters con la leyenda: "La chica nueva y yo". Aunque las publicaciones fueron eliminadas rápidamente, ya era tarde: la bola estaba en movimiento y no había forma de detenerla.
Lo que convirtió el asunto en un verdadero escándalo fue la identidad de la mujer involucrada. Loren Waters no es cualquiera: es hermana de Lindy Waters III, escolta de los Spurs. Que el locutor se viera envuelto en una relación con la familia de uno de los jugadores de la plantilla colocó a la organización en una situación incómoda y sin precedentes. Ni los Spurs ni Tobey emitieron declaración alguna, simplemente cortaron por lo sano.
La novia de Tobey confirmó públicamente que ella había sido quien accedió a la cuenta y compartió las imágenes, dejando claro que la relación había terminado. Desde entonces, las redes del locutor se volvieron privadas. El timing no pudo ser peor: apenas semanas antes del escándalo, Tobey había anunciado la firma de una extensión multianual con los Spurs. Ese acuerdo que parecía consolidar su futuro en San Antonio se esfumó en cuestión de horas.
Con apenas 29 años, Tobey había llegado al puesto en 2024 como sucesor de Bill Land, quien fue la voz del equipo durante más de dos décadas antes de retirarse por problemas de salud. Su carrera parecía en ascenso: trabajó en 9NEWS en Denver, transmitió para Fox Sports y la cadena Pac-12, y Front Office Sports lo había incluido en una lista de narradores jóvenes emergentes. Los locutores regionales en mercados grandes suelen ganar entre 200.000 y 500.000 dólares anuales, así que Tobey tenía una posición envidiable. Ahora, los Spurs deberán buscar una nueva voz para la próxima temporada, y el futuro del locutor en el mundo del deporte quedó marcado por este escándalo que se propagó en segundos por las redes sociales.






