El Pirata no se guardó nada. Belgrano salió a la cancha con la intención de demostrar por qué es el campeón y lo hizo de la mejor manera posible: aplastando a Rosario Central en el primer partido de la defensa del título. Un triunfo contundente que deja en claro que el equipo de Córdoba llegó enchufado a esta nueva temporada.
Desde el primer minuto, Belgrano impuso su juego y no le permitió respiros al conjunto rosarino. La presión alta, el manejo de pelota y la precisión en los pases fueron las características de un equipo que se veía seguro de sí mismo. Los dirigidos por el cuerpo técnico del Pirata no dieron tregua y generaron constantemente situaciones de peligro en el arco rival.
Rosario Central intentó resistir, pero le faltó claridad en ataque y solidez en defensa para frenar el vendaval belgranico. Los santafesinos no encontraron la manera de vulnerar la defensa azuleña y sus intentos fueron esporádicos y poco efectivos. El equipo visitante se vio opacado ante un rival que simplemente fue superior en todos los aspectos.
Con este arranque victorioso, Belgrano manda un mensaje claro a toda la competencia: llegó para defender su corona con autoridad. El equipo cordobés demostró que tiene calidad, actitud y hambre para seguir ganando. No hay dudas de que el Pirata mantiene el nivel que lo llevó a conquistar el título anterior.
Este triunfo es apenas el comienzo de lo que promete ser una temporada emocionante. Belgrano tiene la responsabilidad de mantener su nivel y seguir sumando victorias si quiere ratificar su condición de campeón. Por ahora, la defensa del título comenzó de la mejor manera posible.







