El fútbol argentino despierta este jueves con una tristeza que recorre los pasillos de sus principales instituciones. Fernando Berón, un entrenador que dedicó su vida entera a pulir diamantes en las divisiones inferiores, nos dejó a los 59 años. La noticia golpeó fuerte en el ambiente, especialmente en San Lorenzo e Independiente, los clubes donde este formador sembró sus mejores años de trabajo.
Nacido el 1 de julio de 1967, Berón había cumplido apenas días atrás sus 59 primaveras. Su carrera fue un ejemplo de compromiso y vocación, transitando caminos que pocos se animan a recorrer en el fútbol. No fue de esos que buscaban los reflectores del primer equipo a toda costa. Al contrario, eligió quedarse en las inferiores, ese lugar donde se forjan los verdaderos valores del deporte. Claro que cuando sus clubes lo necesitaron, no dudó en asumir de manera interina la conducción de los primeros equipos, demostrando su capacidad y su lealtad institucional en cada oportunidad que le tocó.
En San Lorenzo e Independiente, Berón construyó un legado que trasciende los resultados y las estadísticas. Fue coordinador, fue entrenador de juveniles, fue ese tipo de profesional que los dirigentes buscan desesperadamente: alguien que entiende que el fútbol es también formación humana. Durante las temporadas 2024 y 2025, continuaba con su pasión en Barracas Central, donde volvía a hacer lo que mejor sabía: desarrollar talentos jóvenes con paciencia y sabiduría.
Las instituciones no tardaron en expresar su dolor. San Lorenzo publicó un mensaje donde destacó que Fernando "fue un gran sanlorencista que siempre trabajó por el bien del club, poniendo los colores azulgranas por encima de todo". Desde Avellaneda, Independiente también se despidió con respeto: "Lamentamos profundamente el fallecimiento de Fernando Berón, quien se desempeñó como entrenador interino de la Primera División y fue uno de los grandes formadores de nuestras Juveniles. Acompañamos a sus familiares y seres queridos en este difícil momento. Que en paz descanses, Fernando".
Cientos de futbolistas que hoy juegan en el profesionalismo pasaron por las manos de Berón. Algunos quizás ni se acuerdan de él, pero sus enseñanzas quedaron grabadas en el alma. Eso es lo que deja un verdadero maestro del fútbol: no solo jugadores, sino hombres mejores. El mundo del fútbol argentino perdió a uno de sus grandes referentes, a alguien que eligió el camino silencioso pero fundamental de la formación. Descansa en paz, Fernando.







