Se acabó la historia de Lucas Pusineri en Central Córdoba de Santiago del Estero. El entrenador decidió dejar el cargo a través de un acuerdo mutuo con el presidente Hernán Zanni, en un momento complejo para la institución: falta apenas una semana para que el equipo debute en el Clausura 2026, el próximo viernes 24 de febrero frente a Gimnasia de Mendoza como visitante.
La salida del DT no responde a cuestiones futbolísticas. Pusineri enfrentará un problema familiar que requiere su atención prioritaria y lo obliga a trasladarse a Buenos Aires. Ante esta situación, la dirigencia fue comprensiva y no le puso obstáculos para que se fuera. Una decisión que, aunque comprensible desde lo humano, genera urgencia administrativa en la búsqueda de un nuevo técnico con muy poco tiempo disponible.
Pusineri había llegado a principios de año y acumuló un registro poco alentador en sus 17 partidos al frente del equipo: apenas cuatro victorias, cuatro empates y nueve derrotas. Una campaña que refleja dificultades para encontrar estabilidad futbolística, aunque el técnico sí había dirigido al plantel durante toda la pretemporada.
El ahora exentrenador de Central Córdoba posee una trayectoria respetable en el fútbol argentino. Ha dirigido a Independiente, Tigre y Atlético Tucumán en dos oportunidades distintas. También tuvo experiencia internacional al conducir a Deportivo Cali en Colombia, lo que demuestra su experiencia en competiciones exigentes.
Ahora el desafío está en la dirigencia santiagueña, que debe encontrar rápidamente al sucesor de Pusineri para que el equipo pueda prepararse en condiciones para el debut del Clausura. Los tiempos son ajustados y no hay margen para errores en esta transición inesperada.







