La pausa de hidratación fue una de las medidas más cuestionadas del Mundial 2026, y ahora Arsene Wenger, el director de desarrollo global del fútbol de la FIFA, decidió salir a defender la polémica decisión. El exentrenador del Arsenal no se anduvo con vueltas: según su perspectiva, el cooling break simplemente no tuvo incidencia en los resultados de los partidos.
"A mí no me pareció que cambiaran los resultados", disparó Wenger cuando le consultaron sobre las críticas que recibió la medida. La controversia surgió porque la FIFA aplicó las pausas de hidratación a mitad de cada tiempo en todos los encuentros, incluso en aquellos disputados en estadios con ambiente climatizado, donde técnicamente no había necesidad. Eso generó un montón de voces en contra que cuestionaban si realmente era necesario interrumpir el juego de esa manera.
Sin embargo, el exdirector técnico del Arsenal reconoció que hay margen para mejorar. "A veces a la gente no le gustaron y tenemos que analizar, después del Mundial, cuál fue su impacto", admitió, dejando la puerta abierta a revisar la medida en futuras competiciones. Wenger también aclaró que antes del torneo ya se había decidido que la pausa se aplicaría en absolutamente todos los partidos, sin excepciones. Eso sí, no dejó de mencionar que en varios encuentros el cooling break fue realmente necesario por las altas temperaturas, con casos donde hubo "necesidad médica" de refrescarse.
Cuando le insistieron con preguntas sobre el tema -incluso en un momento pidieron que dejaran de consultar sobre esto-, Wenger fue claro: "Estamos aquí para servir a las personas que ven fútbol". Con eso dejó entrever que si la medida no fue del agrado de los espectadores, la FIFA estaría dispuesta a replantearla después de analizar el impacto real que tuvo durante toda la Copa del Mundo.
Más allá de la polémica de las pausas, el exídolo gunner también se refirió a otra de las grandes novedades del torneo: la expansión de 32 a 48 selecciones. "Se cuestionó antes de que empezara, pero vimos que era éticamente necesario dar una oportunidad a más equipos. Estoy convencido de que fue la decisión correcta y que fue un gran éxito", cerró Wenger, mostrándose satisfecho con los cambios implementados en esta edición del Mundial.







