La conferencia de prensa del técnico campeón se transformó en un acontecimiento de proporciones épicas en Nueva York. El Javits Center, ese coloso de acero y vidrio que domina el oeste de Manhattan, tuvo que cerrar sus puertas minutos antes de que Lionel Scaloni tomara la palabra. La convocatoria de periodistas de todo el planeta fue tan masiva que los organizadores no pudieron contenerla en los salones disponibles. El Mundial estaba vivo en cada rincón del lugar.
Con la definición a la vuelta de la esquina, Scaloni no ocultó su fastidio por los tiempos ajustados que le impuso la FIFA. El viernes les tocó un entrenamiento fuera de los horarios que hubiera preferido, apurado y extraño. "El entrenamiento del sábado será importante", anticipó el DT, sabiendo que en esa sesión saldrá la alineación que enfrentará a España en el MetLife Stadium. Algunos jugadores no llegan al cien por ciento, y eso pesa en la cabeza de quien dirige los destinos de la selección en busca del bicampeonato mundial.
Minutos antes de la conferencia, Messi compartió protagonismo en un evento organizado por la FIFA en un salón contiguo, acompañado por el Dibu Martínez y el propio Scaloni. Los entrevistadores fueron figuras de talla mundial: Novak Djokovic en el tenis, Tom Brady en la NFL y Kevin Durant en la NBA. Afuera, miles de fanáticos rodeaban el Javits Center, queriendo sentir de cerca la magia de una final que promete ser histórica. La energía era palpable en cada metro de Manhattan.
"Nos obligaron a entrenar en un horario que no queríamos, muy extraño y rápido, así que estamos enfocados en el descanso. Veremos cómo llegan. Hay jugadores que no están al 100%. Veremos qué equipo sacamos el domingo", soltó Scaloni antes de meterse de lleno en el análisis del rival. España fue creciendo en el torneo, y su último partido fue el mejor de todos. "Basan todo a través de la pelota, en eso somos bastante parecidos. Los patrones de juego son a través del balón. Con algunos matices, pero pensamos más o menos parecido", evaluó el estratega argentino.
Pero lo que más resonó en el salón fue cuando Scaloni habló desde las vísceras. "Jugamos por nuestra gente, por nuestro país, por nuestra familia, por esa gente que está esperando ver a la selección. Recuperamos algo muy valioso, que es que la gente se siente frente al televisor y que un hincha de Boca y River, de Newell's y Central, se den un abrazo. Lo vemos, lo sentimos, lo tenemos en cuenta. ¿Cómo no te va a emocionar? La unión es fundamental y esa sintonía está. La gente está con el equipo. Lo notamos, lo vemos y para nosotros es emocionante", expresó con la emoción a flor de piel.
Mientras tanto, desde el otro lado del mostrador, el seleccionador español Luis de la Fuente también pasó por la conferencia junto a Rodri. De la Fuente no escondió su admiración por Scaloni, a quien lo une una relación profesional porque fue su maestro en España, además de un vínculo afectivo genuino. Cuando se cruzaron en una sala adyacente, se abrazaron y saludaron con efusividad, demostrando el respeto mutuo que existe entre dos técnicos de gran nivel.
El domingo a las 16 horas, horario argentino, Argentina y España se medirán en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, con el esloveno Slavko Vincic como árbitro central. En la historia, ambas selecciones se han enfrentado 14 veces: seis victorias para cada lado y dos empates. Lo curioso es que 13 de esos encuentros fueron amistosos. El único duelo en una Copa del Mundo fue en Inglaterra 1966, cuando Argentina se llevó la victoria 2-1.
En cuanto a los posibles cambios, Scaloni tiene en la mira a Gonzalo Montiel y Nicolás González, quienes ganaron terreno tras sus grandes actuaciones en la semifinal contra Inglaterra. Montiel reemplazó de manera convincente a un Nahuel Molina que no estuvo fino en la marca. Simeone también dejó buena impresión, mientras que Rodrigo De Paul pelea por volver al once inicial. Las decisiones finales llegarán tras el entrenamiento del sábado.







