Fue un partidazo de esos que prometen fuego y entrega todo. En la Primera Nacional, Gimnasia de Jujuy y Tristán Suárez se cruzaron en la Tacita de Plata en un choque directo de campeonato donde estaban en juego la gloria y la punta de la Zona B. El Lobo jujeño llegaba como dueño de la casa con 41 puntos en el bolsillo, pero el Lechero venía enchufado y listo para robarle el trono.
El equipo de Jujuy traía un invicto de 11 meses de local que parecía inquebrantable, aunque las dos derrotas seguidas como visitante le habían dejado heridas abiertas. Del otro lado, Tristán Suárez lucía escolta con 39 puntos y una racha de tres victorias consecutivas que lo tenía con hambre de gloria. Era el momento perfecto para que el Lechero diera el golpe en el norte.
El partido comenzó con un ritmo frenético, ida y vuelta constante, pero fue Tristán Suárez quien supo encontrar los momentos justos para hacerle daño. A los 20 minutos, Diego Becker metió un centro de lujo desde la derecha que cruzó toda el área rival. Nicolás Fernández apareció como un fantasma por el segundo palo y estampó el 1-0 que sacudió la cancha. Apenas ocho minutos después, a los 28, volvió a llegar el golpe. Becker recuperó una pelota tras un error grueso del defensor Dematei, encaró con potencia pura, armó una jugada individual de antología adentro del área y definió con clase para hacer el 2-0. Era demasiado castigo para tan poco tiempo.
Gimnasia intentó reaccionar con más empuje que claridad, pero se encontró con Bigo, el arquero visitante, quien se convirtió en una pared imposible de derribar. El guardavida del Lechero hizo atajadas de película para sostener el cero en su arco y frenar los intentos desesperados del local. Mientras tanto, Tristán Suárez tuvo varias chances de contraataque para hacer una goleada de escándalo, aunque le faltó puntería para sentenciar una diferencia aún mayor.
A pesar de que Gimnasia viene haciendo un torneo notable y sigue en la pelea directa por el ascenso, el clima en las tribunas de Jujuy se puso al rojo vivo. Los hinchas del Lobo, impacientes por lo que veían en cancha y furiosos por perder la punta, hicieron sentir su bronca en los últimos minutos. Minutos antes del final, la frustración acumulada explotó en los clásicos cantos de protesta que dejaron en claro que la seguidilla de caídas había calado profundo en la gente.
Con esta victoria categórica de visitante, Tristán Suárez encadenó su cuarta triunfo consecutivo y llegó a los 42 puntos. El Lechero superó al Lobo jujeño (que tiene un partido más) y se convirtió en el nuevo líder de la Zona B. Una noche de esas para enmarcar en la Primera Nacional.







