La AFA confirmó este jueves la fecha de la final de la Supercopa Internacional entre Rosario Central y Estudiantes de La Plata. Después de semanas de especulación, el organismo estableció que el duelo se llevará a cabo el sábado 26 de septiembre, aunque aún restan por definirse detalles importantes como la hora de inicio y la sede donde se disputará el encuentro.
Lo que sí quedó claro es que la final tendrá lugar en territorio argentino. La AFA descartó la posibilidad de trasladar el partido al exterior, una opción que había sido contemplada originalmente cuando nació la competencia. Según explicó el organismo, las plazas internacionales disponibles ya habían comprometido sus recursos para la organización del Mundial 2026, lo que hizo imposible avanzar con una definición fuera del país. Esta decisión representa un giro respecto del concepto inicial de la Supercopa Internacional, que fue creada justamente para generar un espectáculo especial más allá de las fronteras argentinas.
Este será el tercer enfrentamiento entre ambos equipos en lo que va del año. Todo comenzó en los octavos de final del Clausura 2025, donde Estudiantes se impuso 1-0 en un partido que quedó cargado de morbo tras el famoso pasillo de espaldas del Pincha al Canalla. Luego, ambos volvieron a cruzarse en los 16avos de la Copa Argentina, donde el conjunto platense goleó 3-0. Ahora, con esta final a la vista, la rivalidad volverá a encenderse. Además, existe la posibilidad de que se enfrenten nuevamente en los cuartos de final de la Copa Libertadores si ambos avanzan en sus respectivas series de octavos: Estudiantes se medirá contra la Universidad Católica, mientras que Central enfrentará a Corinthians.
Rosario Central llegó a esta final por su desempeño durante la temporada. El Canalla terminó como el equipo con mayor cantidad de puntos en la tabla anual de la Liga Profesional y fue reconocido como campeón de Liga para los efectos de esta competencia. Se trata de una oportunidad para que el conjunto de Arroyito le dé mayor valor a una campaña en la que demostró consistencia y regularidad. El desafío ahora será convertir ese rendimiento sostenido en un partido de eliminación directa, donde no habrá espacio para especulaciones ni segundas oportunidades.
Por su parte, Estudiantes accedió a la final tras consagrarse campeón del Trofeo de Campeones, un logro que le permitió entrar en la Supercopa Internacional. El Pincha cierra así un ciclo ganador con un título en el bolsillo y ahora tendrá la posibilidad de competir por otro trofeo. Ambos equipos llegan con recorridos diferentes pero con credenciales para disputar una final de gran envergadura. La cita del 26 de septiembre promete ser un duelo intenso entre dos de los equipos más regulares del fútbol argentino en los últimos meses.







