Suiza le metió una manija a Bosnia y Herzegovina en Los Ángeles y se acercó peligrosamente a la clasificación. Con un contundente 4-1, el equipo dirigido por Murat Yakin dejó atrás el mal sabor de boca del debut ante Qatar y mostró su verdadera cara en este Mundial.
Durante el primer tiempo, los suizos fueron dueños de la pelota y buscaron constantemente por las bandas, pero Bosnia se plantó con orden defensivo y las atajadas de Nikola Vasilj mantuvieron el cero en el marcador. El arquero bosnio fue figura con intervenciones espectaculares, incluyendo una chilena increíble de Ndoye y una respuesta clave ante Breel Embolo.
La resistencia bosnia se rompió a los 70 minutos cuando Johan Manzambi entró en escena. El volante aprovechó un despeje defectuoso dentro del área y conectó una volea perfecta para abrir el marcador a los 74 minutos. Ese gol cambió todo el partido y obligó a Bosnia a salir a atacar.
Pero ahí vino la sentencia: Tarik Muharemovi fue expulsado por derribar a Embolo cuando se escapaba hacia el arco. Con un hombre más en cancha, Suiza se descontroló en el ataque. Rubín Vargas definió de primera tras asistencia de Embolo, Manzambi marcó su segundo tanto tras un desborde de Vargas, y el partido se convirtió en una fiesta para los suizos.
Bosnia descontó con Mahmic después de un tiro de esquina, pero en la última acción Granit Xhaka transformó un penal para sellar el 4-1 definitivo. Con este triunfo, Suiza se mete segundo en el Grupo B por diferencia de gol y acaricia la clasificación. El próximo miércoles a las 16 enfrentará al anfitrión en busca de quedar como líder absoluto de su zona.







