¡Qué final de infarto en Atlanta! Sudáfrica le arrebató un empate agónico a República Checa en los últimos minutos de un partido vibrante que quedará marcado en la historia del fútbol mundial, no solo por el resultado sino por un hito sin precedentes.
Los checos salieron con todo y abrieron el marcador apenas a los seis minutos. Un error en la salida de los sudafricanos fue aprovechado al máximo: Alexandr Sojka asistió a Michal Sadílek, quien definió con tranquilidad ante la salida del arquero Ronwen Williams para poner el 1-0 en el tablero.
Pero este partido tenía otro protagonista además de los jugadores. La terna arbitral hizo historia: Tori Penso, junto a sus asistentes Brooke Mayo y Kathryn Nesbitt, conformaron la primera terna completamente femenina en un Mundial masculino. Un hito que trascendió lo deportivo y marcó un nuevo camino en el arbitraje internacional.
República Checa controlaba los tiempos del juego con soltura mientras Sudáfrica dominaba la posesión sin encontrar claridad. Los europeos casi amplían en el segundo tiempo cuando Lukás Cerv sacó un potente remate, pero Williams respondió con una atajada espectacular para mantener viva la esperanza africana.
Con el paso de los minutos, Sudáfrica creció, aprovechó el desgaste rival y ganó presencia. Y llegó el momento que el fútbol ama: a los 83 minutos, Tori Penso sancionó penal por mano de Pavel Šulc. Teboho Mokoena no tembló, ejecutó con un remate cruzado que engañó a Matej Kovar y estableció el 1-1 que le devolvió la vida a su seleccionado.
El tramo final fue puro Sudáfrica buscando la victoria. Relebohile Mofokeng probó desde media distancia, Evidence Makgopa volvió a exigir al arquero checo y Mokoena tuvo otra chance que se desvió en un defensor. Pero República Checa resistió los embates finales.
Así terminó: 1-1 en Atlanta. Ambos con un punto en el Grupo A y con la obligación de buscar resultado favorable en la última jornada si quieren mantener vivas sus aspiraciones en el Mundial 2026.







