El divorcio entre Memphis Depay y Corinthians se encamina hacia los tribunales. Después de que el club brasileño decidiera frenar en seco la renovación del delantero holandés, el futbolista no se quedó callado y salió a disparar por las redes sociales, acusando a la dirigencia de romper un pacto que, según su versión, ya estaba cerrado.
A través de X, Memphis fue contundente: "Muy decepcionado de leer que Corinthians decidió no honrar nuestro acuerdo en vigor para extender mi contrato por dos años más. Esta renovación fue explícitamente acordada por el presidente, así como por los departamentos deportivo, legal y financiero. Sin embargo, algunas personas decidieron incumplir este compromiso". El atacante dejó al descubierto una negociación que parecía lista para firmarse, pero que se derrumbó por decisión de la dirigencia timão.
Pero Memphis no se conformó con exponer públicamente el conflicto. El holandés lanzó una advertencia que suena a amenaza legal: "No quería esta situación y siempre respeté al club a lo largo del proceso, pero ahora me veo forzado a reaccionar con fuerza para preservar mis intereses". Y agregó, amenazante: "Pueden estar seguros de que no dejaré este comportamiento inaceptable sin sanción". El delantero adelantó que en los próximos días brindará más detalles públicamente, dejando en suspenso qué pasos legales dará.
La jugada de Memphis podría terminar en la FIFA. Según informó la prensa brasileña, el atacante podría presentar un reclamo formal ante el organismo internacional para exigir el cumplimiento de lo que él considera un acuerdo sellado con Corinthians. Además, pretende que le paguen lo que le deben: nada menos que 77 millones de reales, entre capital pendiente, intereses y multas que se han acumulado.
Desde Corinthians justificaron la decisión por razones económicas. El presidente Osmar Stabile explicó que el club necesita cuidar su salud financiera y que asumir un nuevo contrato con un costo superior a tres millones de reales mensuales no es viable en la situación actual de la institución. Sin embargo, esta postura choca de frente con lo que Memphis asegura: que ya había un acuerdo firmado entre ambas partes. Mientras el club intenta cerrar este capítulo, el holandés parece dispuesto a llevarlo hasta las últimas consecuencias, lejos de los terrenos de juego.







