El mundo del tenis y las finanzas se sacudió con la noticia que nadie esperaba: Roger Federer dejó de ser multimillonario. El legendario tenista suizo, que hace poco había ingresado al exclusivo círculo de personas con patrimonio superior a los mil millones de dólares, vio cómo su fortuna se desmoronaba en cuestión de horas.
Todo ocurrió por culpa de un desplome en los bonos de On Holding, la marca de calzado e indumentaria suiza en la que el "Maestro" posee acciones minoritarias. Cuando se conocieron las pérdidas bursátiles, el patrimonio neto de Federer se contrajo hasta los 952,4 millones de dólares, según confirmó la revista Forbes. La cifra duele: una caída de aproximadamente 52 millones de dólares en un instante.
Lo irónico es que la empresa no atravesó una crisis real. Los números no fueron malos, sino que simplemente no cumplieron con las expectativas de Wall Street. On Holding registró ventas netas por 850,4 millones de francos suizos (cerca de 1.040 millones de dólares) en el segundo trimestre, lo que significó un crecimiento del 13% respecto al período anterior. Pero el mercado esperaba 878,4 millones de francos suizos (unos 1.080 millones de dólares). Esa diferencia fue suficiente para que la bolsa castigara sin piedad.
Federer controla actualmente un 2,5% de las acciones de On Holding, un porcentaje que le había permitido ingresar al selecto club de los multimillonarios hace apenas un mes, en agosto de 2025. Su relación con la compañía comenzó en 2019 como copropietario, sumándose a un impresionante historial de negocios que incluye un contrato de 300 millones de dólares con Uniqlo firmado en 2018 y 131 millones acumulados en premios durante su carrera profesional hasta su retiro en 2022.
Pero lejos de deprimirse por el golpe financiero, Federer tiene razones para sonreír. El próximo martes 25 de agosto, el legendario tenista volverá a pisar una cancha de tenis en un evento de exhibición especial en el marco del US Open. El espectáculo, titulado "Roger Federer: El ícono que regresa a Nueva York", tendrá lugar en el imponente Arthur Ashe Stadium y promete ser emotivo.
Las entradas, con valores que van desde los 190 hasta los 5.600 dólares, seguramente se agotarán. Federer compartirá pista con otras leyendas del tenis como Andy Roddick, André Agassi y John McEnroe, reviviendo los momentos gloriosos en Flushing Meadows, donde el suizo ganó consecutivamente entre 2004 y 2008. Un regreso que, sin dudas, hará olvidar momentáneamente el mal sabor de boca de Wall Street.







