La reelección de Gianni Infantino en la FIFA se tambalea. Las federaciones europeas le están cerrando las puertas al presidente suizo, y ahora se le sumó Escocia a la lista de países que lo dejan en la cancha.
En medio de la presentación de Sebastian Pocognoli como nuevo técnico de la selección escocesa, Ian Maxwell, jefe de la Federación Escocesa de Fútbol (SFA), fue contundente: retiraban su apoyo a Infantino y se alineaban con la postura que ya había tomado la UEFA. "La posición de la federación escocesa ha sido muy clara desde que las federaciones de la UEFA se reunieron. Estamos alineados con la posición de la UEFA", expresó Maxwell, remarcando que "55 naciones son más fuertes que una sola voz".
Con esta decisión, los escoceses se suman a un bloque cada vez más grande de naciones europeas que le dan la espalda al mandatario. Inglaterra, Gales e Irlanda ya habían tomado el mismo camino. Pero no son los únicos: Finlandia, Croacia, Serbia, Albania, Grecia, Alemania, Dinamarca, Países Bajos y Rumania también se posicionaron contra Infantino. La presión sobre el suizo crece por todos lados.
La FIFA no se quedó de brazos cruzados. El viernes pasado, el organismo internacional salió a defender a su presidente y apuntó, sin mencionar nombres, directamente contra la UEFA por intentar sabotear su gestión. "Quienes no cuentan con el apoyo de las Asociaciones Miembro de la FIFA no deberían buscar lograr a través de alegaciones, insinuaciones o desinformación lo que no pueden lograr mediante los procesos democráticos establecidos de la FIFA", fue el mensaje que lanzaron desde el ente.
La FIFA también cuestionó las informaciones que circulan sobre Infantino, asegurando que muchas contienen afirmaciones sin fundamentos e incluso directamente falsas. "La especulación y la insinuación no deben presentarse como hechos, y la repetición no hace que una alegación sea verdadera", señalaron desde el organismo. Con 211 Asociaciones Miembro en total, la FIFA advirtió que responderá ante cualquier información que considere engañosa, aunque aclaró que sigue abierta a críticas legítimas y control externo. El objetivo, insisten, sigue siendo fortalecer la organización y expandir el alcance global del fútbol.







