Una de esas noches que quedan para siempre en la memoria del tenis argentino. Thiago Tirante escribió su nombre con letras de oro este sábado en el Masters 1000 de Cincinnati, cuando logró lo impensado: derrotar a Novak Djokovic en la segunda ronda del torneo con un resultado de 2-6, 6-4 y 6-4. Un triunfo que marca un antes y un después en la carrera del tenista nacional.
El comienzo fue parejas, con Tirante buscando meter presión desde el primer momento. Pero Nole no tardó en mostrar por qué es quien es: con su devolución letal y una efectividad quirúrgica para aprovechar las chances, el serbio fue tomando control del partido. Quebró en el sexto juego, se salvó de un 15-40 en el séptimo y volvió a presionar el servicio del argentino. El set terminó en poder de Djokovic por 6-2, con Tirante sin poder explotar sus mejores herramientas: un saque potente y una derecha que prometía pero no llegaba.
El segundo set comenzó con el mismo libreto: Djokovic metido en el partido y el serbio salvándose de un 15-40 en su primer saque. Pero ahí vino lo importante. Tirante tuvo cuatro oportunidades de quiebre en el siguiente turno de Djokovic y no pudo capitalizarlas. La frustración parecía ganar terreno. Sin embargo, algo cambió en el aire de Mason, Ohio. Nole empezó a mostrar señales de cansancio y malestar físico. Después de cada punto con su saque se agachaba, demoraba el juego, y el árbitro tuvo que advertirlo. En el tercer game, el más largo del partido con 24 puntos y casi 18 minutos, pidió asistencia médica en el cambio de lado.
Fue el quiebre que necesitaba el argentino. Tirante comenzó a soltar más su saque —alcanzando nuevamente los 240 kilómetros por hora— y su derecha empezó a hacer verdadero daño. Aunque tuvo dos oportunidades más de quiebre en el quinto game sin poder concretarlas, la rueda había girado. En el séptimo juego, finalmente llegó el quiebre decisivo: una doble falta de Djokovic, quien había salvado nada menos que 10 ocasiones anteriores en que su servicio estuvo en peligro. Con la ventaja en la mano, Tirante cerró sus turnos de saque sin dar chances y se llevó el set por 6-4 para nivelar la serie.
Un momento histórico para el tenis argentino. Thiago Tirante, el flamante integrante del Top 50, acaba de vencer a uno de los más grandes de todos los tiempos en un Masters 1000. Ahora, habrá que ver cómo continúa esta historia en Cincinnati.







