Francisco Cerúndolo se va a Londres con sorpresa bajo el brazo. El mejor tenista argentino del ranking ATP (27°) viajará en las próximas horas a la capital inglesa para meterse de lleno en la gira de césped, que arranca la próxima semana con el torneo de Queen's. Y lo hará con un nuevo entrenador en el equipo: el chileno Nicolás Massú.
El porteño de 27 años necesitaba un cambio después del desastre en Roland Garros. El argentino quedó eliminado en tercera ronda por el estadounidense Zachary Svajda, 85° del mundo, que apenas tenía una victoria sobre polvo de ladrillo en el circuito. Una caída que dolió, porque Cerúndolo estaba bien posicionado en el cuadro y tenía todo para llegar lejos en París.
Lo que pasó en la cancha fue de película. Durante el partido contra Svajda, Fran mostró su peor versión: irascible, enojado, sin control. Varias veces se dirigió furioso a su entrenador de entonces, Pablo Cuevas. El uruguayo incluso tuvo que retirarse de la cancha 14 porque su pupilo le pidió que se fuera. Además, ya no estaba Nicolás Pastor, el otro integrante del equipo. Todo olía a cambio, y así fue.
Massú, de 46 años y 9° del ranking en 2004, es el capitán del equipo chileno de Copa Davis desde hace más de una década. Pero acá en Chile, a diferencia de lo que pasa en Argentina, eso no le impide entrenar jugadores en forma privada en el tour. Hace poco, en marzo, se cerró su trabajo con el polaco Hubert Hurkacz después de año y medio juntos.
Antes de partir a Londres, Cerúndolo ya estuvo entrenando en el complejo Pilará con Massú en funciones. Cuevas, por ahora, sigue en el equipo. El chileno, nacido en Viña del Mar, es un crack con pedigrí: ganó dos medallas de oro en los Juegos Olímpicos de Atenas en single y dobles con Feña González.
Massú tiene un vínculo muy fuerte con la Argentina. Su primer ATP lo ganó acá, en Buenos Aires, en 2002. "Me formé entre Chile y Argentina. Soy un agradecido de todo lo que me han dado: entrenadores, psicólogos, preparadores físicos. Entre mi país y Argentina me hicieron crecer como jugador", había dicho el chileno en una entrevista. Ahora, con Fran Cerúndolo, tiene la chance de devolver un poco de lo que recibió.




