La herida sigue fresca en la Selección Argentina tras el golpe brutal de perder la final del Mundial 2026 contra España en Nueva Jersey. Mientras el plantel regresaba a Ezeiza esta noche, Rodrigo De Paul decidió quedarse y romper el silencio en redes sociales con un mensaje que no deja lugar a dudas: el Motorcito está furioso con los que apostaban en contra del equipo.
El mediocampista de Inter Miami, quien completó 70 minutos discretos ante la Roja, publicó en Instagram una foto de la final acompañada de un descargo contundente. De Paul no se anduvo con vueltas: expresó que su "dolor más grande es porque no pudimos llevar otra vez la Copa del Mundo a nuestro país" y apuntó directamente a los hinchas argentinos. "Si hay alguien que merecía volver a vivir esa sensación, eran ustedes", escribió el volante.
Pero lo más picante llegó después. De Paul metió el dedo en la llaga y se dirigió contra quienes durante todo el torneo tejieron conspiraciones infundadas esperando que Argentina cayera. "Hoy miro cuánta gente esperaba esta caída, instalando durante toda la copa del mundo conspiraciones infundadas para calmar el dolor de otro por no poder vivir lo que todos los argentinos estábamos viviendo", disparó el 7 de la Selección. Y no paró ahí: "Nuestras sonrisas molestan, porque nuestras maneras les jode".
A pesar del golpe, De Paul encontró algo de consuelo en la identificación que el pueblo argentino tiene con el equipo más allá del trofeo. "Con el correr de las horas nos van haciendo caer que la identificación que tienen con este grupo va más allá del trofeo y eso es algo de lo que me quiero agarrar para poder transitar este momento", confesó el mediocampista. Y cerró con una frase que resume su estado de ánimo: "Me dolerá mucho tiempo, pero hoy más que nunca estoy orgulloso de ser ARGENTINO".
Mientras tanto, Roberto, el papá de Rodrigo, llegó a Argentina desde Nueva York y contó detalles del estado emocional de su hijo tras la derrota. Reveló que vio a De Paul pidiéndole perdón a los hinchas en el campo, algo que no logró entender completamente. "Yo lo veía y pensaba ¿de qué pide perdón? Pero ellos lo sienten así. Ellos querían haberlo ganado y sintieron un poco de culpa", explicó el padre del futbolista. También mencionó que le envió un mensaje de apoyo a su hijo, destacando que para él es un orgullo lo que hicieron en el torneo. "Me quedo con la satisfacción de que cumplieron e hicieron un Mundial muy bueno. Estos muchachos quieren ganar todo y a veces no se puede", cerró Roberto, añadiendo que Rodrigo descansará unos días después de un año duro.







