La tarde florentina explotó de emoción cuando Franco Mastantuono pisó tierra italiana. Unos 500 hinchas de la Fiorentina se apostaron en las puertas del aeropuerto Américo Vespucio para recibir al mediapunta de apenas 19 años que acaba de llegar desde Madrid en vuelo privado. El grito de "olé, olé, oléééé... Francooo, Francooo" retumbó en los pasillos del terminal mientras el juvenil formado en River, con lentes de sol y cara de sorpresa, se abría paso entre la multitud. Era su primer contacto con la ciudad que lo enamorará durante el próximo año.
Con vidrios polarizados como corresponde, el auto lo trasladó directo al Viola Park, el centro deportivo de sus nuevos compañeros. Allí lo esperaba Fabio Grosso, el entrenador que fue determinante en su decisión. El DT le vendió el proyecto por teléfono, le prometió titularidad y eso fue suficiente para que Mastantuono descartara otras opciones que tenía en la mesa: Milan, Roma, Benfica y Fulham, entre otros gigantes. El primer acto oficial fue presenciar un amistoso entre la Fiorentina y el Deportivo de La Coruña que terminó 1-1, y conocer cara a cara al técnico que lo sedujo.
El arreglo entre Real Madrid y Fiorentina se cerró el miércoles pasado con un formato limpio: un año de préstamo seco, sin cláusulas ni opciones de compra que compliquen la operación. Los italianos y el club merengue se repartirán el sueldo del argentino, que según la prensa transalpina asciende a 3,5 millones de euros netos por temporada. Una inversión que la Fiorentina justifica como un golpe de autoridad para una hinchada que ansiaba un futbolista franquicia, alguien capaz de generar ilusión en el Artemio Franchi.
Los medios italianos no escatiman elogios. El Corriere della Sera lo presenta como "uno de los mejores jóvenes del mundo" y subraya que el plan es que juegue de titular por la derecha con libertad para crear juego en el medio. La Gazzetta dello Sport lo describe como un mediocampista ofensivo que puede adaptarse tanto al 4-3-2-1 que Grosso ha probado recientemente como al 4-3-3 habitual del entrenador. Mastantuono podría reemplazar a Gudmundsson o jugar junto a él, mientras que Atta se movería hacia la izquierda. La revolución de calidad que busca la Fiorentina tiene nombre y apellido.
En el vestuario del Viola Park, Mastantuono será el único argentino de momento. Nicolás Valentini, el defensor que llegó a préstamo desde el Hellas Verona, está a punto de ser vendido al Alavés español. Sin compatriotas cercanos, tendrá como referente al portero David De Gea, el experimentado español de 35 años que es uno de los pilares del plantel. Además, se reencontrará con Víctor Valdepeñas, su excompañero en el Real Madrid, a quien Fiorentina le compró el 50% del pase hace poco por ocho millones de euros. Un contexto ideal para que el joven argentino se adapte rápidamente a la Serie A.
Para el Real Madrid, esta cesión es un acierto estratégico. Garantiza que Mastantuono, por quien pagó más de 60 millones de euros, tenga continuidad en una de las ligas más exigentes de Europa sin perder valor de reventa. José Mourinho decidió que no contaría con él esta temporada y el préstamo es la solución perfecta. Fiorentina, por su parte, potencia su plantel sin gastar un euro en compra, apenas asumiendo el 50% del salario anual. Y Mastantuono escapa del ostracismo merengue para demostrar su valía sin condicionamientos. El precedente está cerca: Nico Paz se fue siendo suplente del Bernabéu y terminó en el Mundial 2026 gracias a su gran temporada en el Como italiano. La historia podría repetirse en Florencia.
ASÍ RECIBIERON A FRANCO MASTANTUONO EN FIORENTINA.
— Ataque Futbolero (@AtaqueFutbolero) August 6, 2026
LOCURA TOTAL. 🤯🇦🇷🇮🇹 pic.twitter.com/scykSE71no







