Argentina está nuevamente en una final mundial. La segunda de forma consecutiva, la tercera en los últimos cuatro torneos. Con un fútbol de categoría y una actitud guerrera, el equipo de Scaloni le dio vuelta un partido complicadísimo a Inglaterra y el próximo domingo 19 se medirá ante España en busca del cuarto título.
Fue un rendimiento colectivo de primera línea, donde cada jugador creció a medida que avanzaron los minutos, especialmente los que ingresaron en el complemento. Lionel Messi volvió a estar un piso arriba de todos, no solo por su condición de capitán, sino por su hambre constante de juego y, sobre todo, por las dos asistencias que repartió. Pero la Scaloneta también se sostuvo en los pilares de Cuti Romero, el Colo Mac Allister, Enzo Fernández y el poder goleador del Toro Martínez.
Con esta victoria, Argentina logró su séptimo triunfo al hilo en un Mundial. Un récord que habla a las claras de la consistencia de este grupo que busca coronarse nuevamente en la final de este domingo contra los españoles.
En cuanto a los rendimientos individuales, Emiliano Martínez tuvo poco trabajo, aunque en el gol inglés pudo haber salido a cortar el centro. Nahuel Molina fue el punto más débil de la defensa, perdiendo duelos que debería haber ganado, incluso Gordon le ganó la espalda en la anotación rival. Cristian Romero fue un titán defensivo hasta su cambio, mostrando salidas elegantes y cortando de abajo y de arriba. Lisandro Martínez recibió amarilla temprano pero fue una muralla constante. Nicolás Tagliafico jugó un gran partido con firmeza en la marca y proyección hasta el final.
Leandro Paredes controló bien a Bellingham sin faltas y distribuyó con criterio. Giuliano Simeone peleó todas las pelotas con el cuchillo entre los dientes, ayudando en la marca. Alexis Mac Allister tuvo un partido enorme en su posición favorita, tocando y asociándose perfectamente, aunque le negaron el gol dos veces los palos. Enzo Fernández fue colosal en el volante del Chelsea, muy activo, con tres remates antes del golazo para el empate. Julián Álvarez se movió por todo el frente de ataque buscando colaborar en el juego.
Y Messi, qué decir del capitán. Sí, perdió muchas pelotas, pero siempre intentó gambetear y cuidar la pelota. Para coronar su gran actuación, repartió las dos asistencias decisivas: el toque hacia atrás para Enzo Fernández y el centro para la cabeza goleadora de Lautaro Martínez. Nicolás González ingresó muy bien, buscando los centros al segundo palo, mientras que Rodrigo De Paul fue suplente pero aportó muchísimo en el tramo final con centros precisos y asociaciones por derecha. Nicolás Otamendi metió toda su experiencia en el cierre defensivo, sacando desesperados centros ingleses. Lautaro Martínez dejó su sello en la red con el 2-1 en la agonía de la semifinal, su tercer gol en el torneo. Y Gonzalo Montiel, en su rato en cancha, aportó muchísimo en ofensiva sin achicarse ante nadie.







